Garantizar el suministro de agua para 14 municipios de las cuencas alta y media del río Bogotá se ha convertido en el talón de Aquiles de la Gobernación de Cundinamarca. Ante la negativa del Distrito Capital a venderles agua en bloque a los municipios, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) les otorgó a las Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) la concesión para construir un sistema regional de abastecimiento de agua potable, cuyas obras concluirían aproximadamente en dos o tres años.
Con una inversión inicial de casi $212.000 millones, el proyecto busca aumentar la oferta hídrica de los municipios de Anapoima, Bojacá, Cajicá, Chía, Cota, Facatativá, Funza, La Mesa, Madrid, Mosquera, Sesquilé, Sopó, Tabio y Tocancipá, de cara a atender su crecimiento y desarrollo, así como a mejorar las condiciones ambientales de la sabana de Bogotá. Para ello, la concesión abarcará las aguas superficiales de la represa del Sisga, en inmediaciones del municipio de Chocontá, para captar 1.334 litros por segundo del embalse, cuya capacidad de almacenamiento es cercana a 90,1 millones de metros cúbicos de agua.
En diálogo con El Espectador, el director de la CAR, Alfred Ballesteros, dijo que, aunque el proyecto está en fase de diseño, beneficiará a más de un millón de personas. “La Empresa de Servicios Públicos del departamento presentó a la Corporación una solicitud de concesión de aguas desde 2012, para tener una alternativa diferente a la compra de agua en bloque a la que hoy deben acudir estos municipios para contar con el líquido”, señaló el funcionario, y aclaró que el proyecto estará condicionado a los niveles de la represa, ya que en ciertos meses se presentan descensos significativos en el equilibrio hidrológico del embalse.
De acuerdo con la resolución 0961 de 2014, que le da vía libre al proyecto, sólo se podrá captar el 100% del caudal otorgado si la represa se encuentra por encima del 90% de su capacidad, de lo contrario, el caudal que se podrá captar será del 50%. Por otro lado, si la represa se encuentra por debajo del 70% de su capacidad, se suspenderá la captación de agua hasta que el embalse recupere las condiciones de operación normal.
A pesar de las restricciones, el director de la CAR indicó que con la concesión a las Empresas Públicas de Cundinamarca, prevista para 10 años, se busca suplir fines domésticos: “Priorizamos el uso del agua para consumo humano. No podemos negar una concesión para los pobladores cuando tenemos usos del líquido para actividades de otra naturaleza, como trabajos industriales, pecuarios, de floricultura, agricultura y ganadería”.
Por su parte, Juana Laverde Castañeda, gerente de Empresas Públicas de Cundinamarca, dijo que la concesión —enmarcada en el plan de desarrollo del departamento— tiene una proyección para 2042 de abastecer con agua potable a casi 2,5 millones de habitantes.
“Para garantizar el suministro de agua potable para los habitantes de los municipios, lo primero que haremos será contratar el diseño de la captación, para lo cual tenemos tres meses conforme a la resolución. Aprobados los diseños por la CAR, contamos con seis meses para la construcción de la captación y posteriormente para edificar la demás infraestructura. Es decir, que conforme a nuestras proyecciones, iniciaríamos obras en nueve meses”, puntualizó Laverde Castañeda.
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@Currinche