A pocas horas de que se defina en el Concejo la suerte del Plan de Desarrollo de la administración del alcalde Gustavo Petro, el contralor de la ciudad, Diego Ardila, llegó ayer hasta la corporación para pedir públicamente un aumento en el rubro del presupuesto contemplado para su entidad en dicho proyecto de acuerdo.
La Comisión del Plan arrancará mañana la votación del Plan de Desarrollo, que es nada menos que la hoja de ruta del actual gobierno local para los próximos cuatro años, y en él está definido que el presupuesto del cuatrienio de la Contraloría distrital sea de $6 mil millones. Eso significa $9.500 millones menos de lo que la anterior administración le aprobó al organismo para el mismo período (fueron $15.500 millones de presupuesto).
El contralor dice que los recursos propuestos por el alcalde Petro no le alcanzarán ni de lejos al órgano de control para realizar integralmente el control fiscal al presupuesto, también contemplado dentro del Plan de Desarrollo, de $61,3 billones que tendría el Distrito.
En la administración de Samuel Moreno, la Contraloría no sólo tenía un presupuesto mayor, sino que además los recursos sobre los cuales ejercía vigilancia eran mucho menores ($35 billones). El contralor Ardila dice que el monto que necesita la entidad estos cuatro años sería del orden de los $80 mil millones.
El organismo de control para el que el alcalde ideó más recursos es la Veeduría Distrital, que pasaría de tener un presupuesto de $7 mil millones (administración Moreno) a uno de $20 mil millones (actual administración). Se trata de una entidad que, sin embargo, depende de la Alcaldía y en concepto de expertos funciona como una suerte de oficina de control interno.