Entidades del Gobierno Nacional y el Distrito reconocieron ayer que la adjudicación de la licitación quedará en manos de la próxima administración.
Petro tenía entre sus planes comenzar la licitación en julio de 2015, y así lo había anunciado a comienzos de febrero, cuando el Gobierno Nacional confirmó que había incluido el proyecto metro en el Plan Nacional de Desarrollo. Evidentemente, el primer obstáculo en los cambios de tiempo para la megaobra ha sido la falta de plata. Hasta ahora las entidades del Distrito y el Gobierno están realizando un proceso de “estructuración financiera”, que dirá de dónde saldrá el dinero y cómo se debe contratar a los encargados de un modelo de la construcción.
En mayo estaría lista la primera fase de esta estructuración, que está a cargo de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN). En ese momento el Gobierno y el Distrito deberán dar su aval a las propuestas sobre cómo reducir costos para hacer la línea férrea y cómo se financiará. La revisión duraría por lo menos siete meses, como lo confirmó Clemente del Valle, presidente de la entidad.
En palabras de Del Valle, “la licitación va a estar dentro de los siete meses posteriores a que se tome la decisión de cuál será la estructura que se va a diseñar. En ese momento entrarán a contar los tiempos de preparación de la licitación y, dependiendo de la estructura que se escoja, pueden ser unos meses más o unos meses menos”.
Con suerte, la licitación se concretaría en 2016 con un nuevo gobierno en la ciudad. Así que Petro no alcanzará a ver el comienzo de la obra ni los 5 kilómetros de construcción de la línea férrea que se puso como meta en su Plan de Desarrollo. El avance de la administración en esta megaobra fueron los estudios de ingeniería básica avanzada, los cuales actualizaron el valor del metro a $15 billones.
Así, el metro está en manos del Gobierno Nacional, pues también la FDN será la encargada de la gerencia del proyecto. En mayo se sabrá, finalmente, si se acepta la propuesta de construir la línea férrea en dos fases para recortar gastos, una opción que fue planteada por Planeación Nacional.