En el Congreso de la República fue denunciada la difícil situación humanitaria de 80 jóvenes presuntos infractores de la ley que se encuentran en condiciones inhumanas en el Centro de Servicios Jurídicos Especiales para Adolescentes (CESPA), ubicado en Bogotá.
La representante a la Cámara, Ángela María Robledo, hizo un llamado urgente para atender esa problemática pues se puede estar infringiendo el Código de Infancia y Adolescencia.
«Son 80 jóvenes que llevan entre 15 y 20 días durmiendo en el suelo y en las escaleras y ni siquiera les permiten bañarse«, denunció la congresista.
«Esta situación atenta contra los derechos de los niños consignados en el Código de Infancia y Adolescencia y es contraria a los derechos humanos», agregó.