En debate de control político, el concejal Orlando Castañeda alertó sobre un déficit presupuestal en el Fondo de Vigilancia y Seguridad de la capital de 133.673 mil millones de pesos.
Según expresó el cabildante, “para 2010 se presupuestaron ingresos por $110.664 millones y la entidad gastó $257.401 millones”.
“Es decir, que el presupuesto en vez de aumentar disminuyó en un 46% con relación al año 2009, cuando se tuvo un presupuesto de $205.387 millones de pesos”, reveló el Castañeda.
Afirmó que los problemas de inseguridad en la capital no justifican los 700 mil millones de pesos que ha gastado el Distrito desde 2008.
“Los casos de delitos contra la seguridad de los habitantes de nuestra ciudad se han incrementado. En pocas semanas, hemos conocido a través de los medios de comunicación sobre casos de fleteo, robos, sicariato y demás delitos”, indicó.
Señaló que los casos de inseguridad ya no solo se presentan en las calles más peligrosas de la ciudad o de noche. “A plena luz del día, en febrero, fuimos testigos de cómo unos delincuentes atacaban brutalmente un articulado con pasajeros; allí se trasportaban niños, mujeres en estado de embarazo y personas mayores que tuvieron que evacuar el articulado sin ningún tipo de seguridad”.
El Cabildante puso como ejemplo de desproporción entre la inseguridad y la protección de los ciudadanos, que en Transmilenio se cuenta tan solo con 180 policías profesionales y 480 uniformados bachilleres para garantizar la seguridad de aproximadamente 1 millón 500 mil personas que a diario se movilizan en el sistema de transporte masivo.
El concejal dio como ejemplo varias encuestas que se han hecho desde la década de los noventa sobre precepción de la seguridad en Bogotá. De acuerdo con la encuesta del programa “Bogotá Como Vamos”, las solicitudes que los habitantes de las 20 localidades de la capital hacen a las autoridades distritales son: mayor número de policías, capacitación a las autoridades en temas de reacción inmediata, más frentes de seguridad inmediata y mayor iluminación en las calles.
El sondeó arrojó además que las localidades donde las personas se sienten más inseguras son Engativa, Fontibón y Kennedy y entre las localidades donde se percibe que la policía no está realizando las acciones necesarias para que el barrio sea más seguro están Rafael Uribe, Usme, San Cristóbal y Antonio Nariño.
El estudio da cuenta que los delitos más comunes en las 20 localidades de Bogotá fueron atraco y robo callejero, especialmente de celulares; y el 58% de las personas que viven en Usaquén y Suba consideran que la justicia no ayuda a reducir la criminalidad.
De igual forma, según el sondeo hecho por la Cámara de Comercio, el 8% de los encuestados señaló haber sido víctima directa de algún tipo de delito en el segundo semestre de 2009.
La encuesta indica además que el 29% de los encuestados dijo que algún miembro de su familia se vio violentado en su seguridad y el 58% de las personas encuestadas percibió que la inseguridad ha aumentado en la ciudad.
“Más de la mitad de los bogotanos no se sienten seguros en su ciudad, y es que cómo no van a sentir eso si en Bogotá contamos con un policía para garantizar la seguridad de 687 ciudadanos de acuerdo con un estudio realizado por la contraloría de Bogotá. Cifra muy inferior a la sugerida por las Naciones Unidas para capitales latinoamericanas, pues se pide un policía por cada 250 habitantes”, explicó el Cabildante.
Señaló además que de los 10.923 oficiales que hay en Bogotá, únicamente se encuentran prestando servicio de vigilancia 6.761, los otros 4162 uniformados están en actividades administrativas.