Las autoridades y los organismos de socorro están desarmando la aeronave en la misma vivienda para agilizar el desmonte del helicóptero dentro de la casa y así no tener que utilizar ningún tipo de grúa para la remoción del aparato.
Al parecer, el helicóptero de la Policía Nacional se dirigía a la Escuela General Santader con cuatro tripulantes, que según informaron inicialmente las autoridades resultaron ilesos. La aeronave se precipitó en la carrera 52 con calle 42 sur sin causar daños materiales.
El general Rodolfo Palomino señaló que el piloto pudo maniobrar y aterrizar en la azotea de una casa del sector, lo cual calificó como una proeza, pues el aparato caía en picada, a causa de fallas mecánicas que no se han podido establecer aún.
Los tripulantes, dos camarógrafos de la Secretaría de Movilidad, identificados como: Bernardo Pinzón, de 35 años, y Gerardo Ramos, de 40; y dos uniformados: el capitán Luis Romero Galvis, (piloto) y Álvaro Varela Castañeda, (copiloto).
Los reporteros señalaron que la aeronave se encuentra cubierta con plásticos, lo que parecería indicar que las autoridades actuaron de inmediato para cubrirla, según versiones iniciales de los vecinos del sector.
El general Palomino, director de la Policía Metropolitana de Bogotá, en estos momentos se encuentra en la zona verificando los daños causados por la colisión de la aeronave.La casa en donde aterrizó la aeronave tiene daños en sus tejas y algunos vidrios rotos.