El acuerdo consiste en brindarles apoyo logístico para desarrollar procesos productivos. El pacto no contempla la entrega de dinero, como en un comienzo lo exigían los desplazados.
Inicialmente las negociaciones se hicieron difíciles, debido a la presencia de niños y adultos mayores en el inmueble tomado por los desarraigados, quienes incluso amenazaron con suicidarse para presionar a las autoridades.
Tras la sesión de ayer entre voceros de Acción Social y miembros de la administración distrital para buscar soluciones a esta problemática, se firmó el compromiso, dejando en claro el rechazo a las vías de hecho como medio de presión para acceder de manera privilegiada a la atención integral.
Desde el lunes en la noche el grupo de desplazados empezaron a salir del edificio, gracias al apoyo de las secretarías de Gobierno, Integración Social y Salud, Personería, Acción Social, Instituto de Bienestar Familiar y la Defensoría del Pueblo.