Llegó la hora de las definiciones en el proceso judicial en contra del excontratista Héctor Julio Gómez, involucrado en el escándalo conocido como el cartel de la contratación en el Distrito. Si no hay retrasos, ese martes a las 9:30 a.m., en los juzgados de Paloquemao, comenzará la audiencia en la que un juez de conocimiento decidirá si avala o no el preacuerdo que el empresario hizo con la Fiscalía, en el marco del cual aceptó haber cometido tres delitos: peculado por apropiación, concierto para delinquir e interés indebido en la celebración de contratos. El juez podría también condenarlo de una vez.
En reiteradas ocasiones, Gómez ha insistido en que es inocente, en que cumplió con todas las obras que le fueron adjudicadas y, recientemente, le dijo a este diario que aceptó el preacuerdo con la Fiscalía porque no cuenta con suficientes armas jurídicas para defenderse.
Sin embargo, El Espectador conoció un documento que evidenciaría cómo dineros de la unión temporal que el contratista tuvo con los primos Nule para la malla vial fueron girados a obras de Gómez en el sector salud. Un hecho que él le negó a la Fiscalía.
El documento es el escrito de acusación por el cual terminan siendo condenados los Nule. Allí se reseña una inspección realizada en febrero de 2011 a la constructora Inca, la empresa de Julio Gómez, gracias a la cual la Fiscalía obtuvo los soportes del pago realizado por la Unión Temporal GTM por $2.500 millones, “los cuales fueron consignados en una cuenta corriente a nombre de la constructora Inca”, según reza el informe.
La inspección demostró que con esos recursos se realizaron pagos al consorcio Hospital Meissen, cuya construcción estaba a cargo de Julio Gómez, pero no tenía nada que ver con la Unión Temporal GTM (integrada por Gómez y los Nule para hacer la malla vial). El monto de los recursos destinados a malla vial que terminaron invertidos en el sector salud habría sido de unos $500 millones. Este diario estableció que la Fiscalía está indagando el porqué de estos inexplicables giros, en el capítulo que se ha abierto en el cartel de la contratación sobre el tema de la salud.
Consultado al respecto, Julio Gómez respondió que los anticipos de la Unión Temporal GTM “siempre los manejaron los Nule” y que la inspección de la Fiscalía se hizo en la constructora Inca y “esa contabilidad nada tiene que ver con la ya extinta unión temporal”.