Catalina Franco negó que haya participado en un hecho de corrupción, luego de la denuncia de El Espectador sobre supuesas irregularidades en la contratación para el manejo del relleno sanitario de Doña Juana.
Las irregularidades fueron detectadas por un periodista de El Espectador, quien escuchó una conversación suya, junto a su esposo y el abogado Édgar González sobre el tema, en un restaurante de Bogotá.
Franco dijo que se reunió en un restaurante con el asesor externo Edgar González y su esposo para estudiar el tema jurídico de la escogencia del nuevo operador de relleno sanitario Doña Juana.
"Como el contrato vence el 8 de octubre y no hay nuevo adjudicatario, la entidad estaba analizando tres alternativas, que están perfectamente documentadas en la Unidad. Esto no es un asunto secreto porque lo conocen los organismos de control, lo conoce el Alcalde y todos en la Unidad", afirmó.
Dijo que las tres alternativas consisten en primero, declarar la Urgencia Manifiesta, dos: celebrar un convenio interadmnistrativo con Empresas Varias de Medellín o con EPM y en tercer lugar prorrogar el contrato a la firma Proactiva.
Ésta última, afirmó significaría investigaciones disciplinarias, uesto que las anteriores prórrogas han sido muy cuestionadas por los organismos de control.
Dijo que no le ve problema a tener esa reunión con el abogado y con su esposo, el ex consejero de Estado Alier Hernández, pues podría ayudar con opiniones sobre el tema, ya que es experto en contratación estatal.
Afirmó que presentará una demanda contra la administración distrital por haberla declarado insubsistente y no haber escuchado su versión sobre la situación.