Al menos desde junio pasado estaba cantada la sanción que la CAR le impondría al Distrito por permitir el ingreso de escombros al Relleno Sanitario Doña Juana, lo que está prohibido. Ahora se sabe que la multa será de $452 millones.
La autoridad ambiental tomó la decisión, de primera instancia, el 13 de octubre pasado mediante una resolución que conoció El Espectador. Allí se precisa que los hechos ocurrieron entre enero y noviembre de 2012, cuando entraron al relleno 258.750 toneladas de lo que, según la CAR, son escombros, a pesar de que eso lo niega la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), encargada del relleno.
La discusión entre ambas entidades se da porque, para la Uaesp, el material que permitió ingresar a Doña Juana no corresponde, en estricto sentido, a escombros, sino a residuos mixtos: escombros de obras de construcción combinados con residuos sólidos urbanos que sí pueden ingresar al relleno.
Según esa dependencia, como en las escombreras no aceptan este material, “la única alternativa” para disponerlo es Doña Juana. De no hacerlo, se afectaría el derecho a un ambiente sano de los bogotanos en tanto esos residuos suelen dejarse, clandestinamente, en lugares públicos que terminan convertidos en puntos críticos.
Parte de los argumentos de la Uaesp se basaron en que, por intermedio del operador del Relleno (CGR), los residuos mixtos eran separados manualmente, de tal forma que se aprovechaba la parte de escombros conocida como materiales áridos (arena, grava o gravilla) para mejorar algunas vías internas de Doña Juana.
A mitad de este año la CAR fue enfática en afirmar que esa práctica estaba prohibida, pues no la contemplaba la licencia ambiental del relleno. Es algo que reitera en el documento de la sanción.
El argumento de la autoridad ambiental para desestimar la defensa de la Uaesp es que, a pesar de que esos residuos mixtos sí contienen material que comúnmente llega al relleno, es una cantidad mínima. “Su composición es 99,04% escombros y 0,96% residuos ordinarios domiciliarios”. Y pone un ejemplo con datos de 2012: de 258.750 toneladas de residuos mixtos que ingresaron al Relleno, apenas se aprovecharon 30.464, se rechazaron 2.497 y se dispusieron en la celda de operación 225.787.
El problema con esto es que «…al ingresar materiales distintos de residuos sólidos a las celdas de operación se disminuyó la vida útil de las celdas de operación para residuos sólidos, y de manera desmedida disminuyó el tiempo planteado inicialmente para la operación de disposición de residuos sólidos domiciliarios».
Es una observación que también ha hecho el Observatorio de Ambiente de Bogotá, que dice que la disposición de escombros en el relleno sanitario hace que se afecten los procesos de conformación de su terreno, y por ejemplo lo hace menos permeable, puede hacer que broten lixiviados o que se taponen tuberías.
La millonaria sanción, por ser de primera instancia, da pie para que el Distrito interponga un recurso de reposición, que deberá resolver la misma CAR.