El 16 de mayo de 1984, durante una protesta estudiantil en la Universidad Nacional, la Policía ingresó al claustro y asesinó a 17 estudiantes. Después de los confusos hechos, la Rectoría decretó el cierre de la institución educativa y luego de continuos enfrentamientos de los jóvenes con la Fuerza Pública, las residencias estudiantiles y la universidad fueron cerradas indefinidamente.
Al hecho le siguieron protestas, paros cívicos y movimientos de presión, que conducirían a su reapertura a media marcha en 1985. Por esta razón, este viernes alumnos encapuchados iniciaron una revuelta al interior de la universidad y por la calle 26, que fue controlada hacía las tres de la tarde.
Adentro del plantel educativo continuaron otras actividades pacificas donde se exhibieron pancartas y recortes de periódicos, alusivos a la fecha.
"Lo único que queremos es transmitir a la comunidad que no nos olvidamos de los hechos, que aunque el caso nunca se esclareció, aún hay muchos compañeros que nunca llegaron a sus casas después de ese día", aseguró Ana Lizeth Quintero, una de las organizadoras de la jornada.