“Cuando empezó la obra no fue tan pesado, pero cuando rompieron la calle fue otra cosa. Yo tenía mi propio negocio de autopartes y me tocó cerrarlo porque ya no me alcanzaba para el arriendo”. La historia es de Jorge Mesa, un trabajador del sector de la calle 5A con carrera 30 que cuenta cómo lo afectaron en 2012 los retrasos en los trabajos para hacer la troncal de Transmilenio en la calle 6ª y una glorieta de tercer nivel en el cruce con la NQS.
Uno de los principales problemas que atrasaron esta obra fue la definición por parte del Distrito de la mejor alternativa para la interconexión de la calle 6ª y la NQS, donde finalmente se hará una glorieta que estará en un tercer piso por encima del actual puente vehicular. Los vecinos de la zona cuentan que los ingenieros no saben qué harán con dos enormes postes de luz que hay en el cruce de la NQS.
Después de la primera suspensión del contrato, en abril de 2011, la obra comenzó apenas en octubre de 2012 y el valor inicial del contrato pasó de $60.000 millones a $98.000 millones. Según el Distrito, la obra estaría lista en el primer trimestre de 2015.