A doce días de que la Policía Metropolitana empiece a multar a los conductores que invadan el carril preferencial para los vehículos de transporte público por la carrera Séptima —que va desde la calle 34 hasta la calle 100—, los ciudadanos no se han acostumbrado al cambio.
La idea fue implementada hace un mes con comparendos pedagógicos y el próximo 21 de septiembre se comenzará a aplicar las multas económicas, que tendrán un valor de $380.000.
La Secretaría de Movilidad presentó un balance positivo sobre la medida, pues considera que los ciudadanos se están adaptando con rapidez al nuevo carril y que el tráfico está disminuyendo: “La implementación de la medida ya tiene una aceptación del 70%. Los conductores empiezan a respetar el carril preferencial, específicamente a los buses del SITP, los colectivos y los duales”, afirmó Liliana Bohórquez, directora de Seguridad Vial.
Sin embargo, otra es la percepción de los ciudadanos que frecuentan esta vía. El Espectador visitó este corredor vial, habló con dos conductores de servicio público y con uno de vehículo particular. Verificó si las campañas pedagógicas se están haciendo con rigurosidad.
Guillermo Contreras, conductor de bus desde hace 18 años, dijo que el mayor problema son los carros particulares que invaden el carril y los taxis que se estacionan en los lugares permitidos. “A mí la medida me ha servido para disminuir a 15 minutos el recorrido, pero podría ser mejor. A la campaña le falta un poco más. La verdad es que la gente aún no está preparada para que le cobren”, señaló.
Las imprudencias en la vía son evidentes: las motos invaden frecuentemente el carril, los taxis se estacionan en cualquier punto, los camiones descargan en la vía y los carros particulares aprovechan la ausencia de retenes para adelantar.
La directora de Seguridad Vial afirma que las campañas pedagógicas han sido intensivas. Sin embargo, durante este trayecto solo había un retén de la Policía encargado de comentarles a los ciudadanos sobre el uso del carril y, a la altura de la calle 57, una persona de la Secretaría repartiendo un folleto de las nuevas normas, llamado “Movilízate por la carrera 7ª”.
Cuando se les preguntó a los policías de Tránsito sobre quiénes pueden transitar por el carril, la respuesta fue “los taxis pueden hacer operaciones de ascenso y descenso, pero no pueden estacionarse en la carrera Séptima. Deben cederle el uso al SITP”.
Para el taxista Héctor Cruz, el Distrito no está cumpliendo con lo prometido. “Iban a colocar los sitios para recoger pasajeros, pero hasta ahora no están demarcados”, asegura.
Por su parte, los particulares creen que hay mayor congestión y que todavía hay mucho desorden en la vía. “Los buses no solo van por ese carril, también invaden los otros y se pasan todo el tiempo”, denunció Santiago Mejía, dueño de carro particular. Ante esta situación, la Secretaría de Movilidad no descarta aplazar la fecha para multar económicamente a los invasores.