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El día en que Ricardo se fue

El atentado contra Fernando Londoño también fue tragedia para la esposa y la madre de Ricardo Rodríguez, quien no sobrevivió a la explosión del carro en el que transportaba al exministro. Esta es su historia.

18 de mayo de 2012 - 05:32 p. m.
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Blanca Stella Ramírez tiene 56 años. Nació en Bogotá. Es una mujer pequeña, de piel quemada por el sol. No ha hecho nada distinto en su vida que trabajar por sus cuatro hijos; primero cargando leña y repartiéndola en casas, y desde hace ya algún tiempo vendiendo flores en el Parque del Virrey, en Bogotá, a pocas cuadras de donde Ricardo, su tercer hijo, resultó muerto el martes, en el atentado contra el exministro Fernando Londoño Hoyos.

Cuatro hijos y todos formados. ¿Cómo lo logró?

Cargaba leña a las espaldas, vendía flores del monte. Gracias a eso me dieron un puestito en la calle 87 con 15. Desde muy niña he trabajado, tengo segundo de primaria, con lo poco que conseguí pude darles un poquito de estudio. Mi hijo estudió bachillerato; era muy inteligente, trabajador, no le dio pena coger ni siquiera ramos del monte para ir a vender.

¿Cómo hizo usted vendiendo flores y leña para darles estudio?

No sólo a mis cuatro hijos, recogía niños de la calle y los ponía a estudiar. No me ponían problema para meter a un pelado a la escuela. Hoy le doy gracias a Dios porque pude ayudar a tantas criaturas y a mis hijos les di estudio en colegios privados. Yo hablé con el doctor Rómulo (González, el exministro) y recibió a Ricardo en el Ministerio de Justicia. El doctor Rómulo me distingue de niña, de cuando yo le llevaba la leña para sus chimeneas. Ricardo fue el más especial de mis cuatro hijos. Siempre me tenía un regalo de madre, un regalo de Navidad, un regalo de cumpleaños, me invitaba a almorzar, a pasear.

¿Cómo es un día de trabajo suyo?

Salgo a las 5 de la mañana y regreso a las 3 o 4 de la tarde. Yo llegaba a mi casa y enseguida iba a saludarlo, a molestarlo. Él llegaba antes. Pero hoy, por manos criminales, ya no lo puedo hacer, me quitaron la ilusión, la alegría. Espero que los criminales no sigan con esto, nos han dañado a muchos, a muchas madres luchadoras como yo.

¿Ricardo alguna vez dijo que temía que le pasara algo?

No. Era una persona muy callada, de pronto por no angustiarnos, por no vernos tristes. Pero yo sabía que al doctor lo tenían muy amenazado.

¿Cuántos hijos deja Ricardo?

Dos. Un niño de 18 y una niña de 14. Su sueño era darle una universidad a su hijo. La niña la tiene en un buen colegio, el niño es muy inteligente. Desde los 7 años, cuando íbamos a pasear a La Dorada, me decía: “Abuela, cuando sea grande voy a ser arquitecto, voy a hacer un apartamento para mi papá y para mi mamá y otro para usted”. Pero luego decía: “No, abuela, usted me va a cocinar, a planchar”. Y yo me reía.

Hablemos de su hijo.

Él salía como a las 3:30 de la mañana para recoger al doctor Londoño y llegaba a la 1 o 2 de la tarde. Le gustaba el fútbol.

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¿Hincha de Millonarios?

Amante de Millonarios. No le gustaban los tragos, no era mujeriego como todos los hombres, porque nosotras sabemos que los hombres no son fieles. Esa sonrisa tan hermosa, ese carisma que él tenía, esa manera de ser. Si lo regañaba, él agachaba la cara y le lagrimeaban los ojos. Después se reía. Yo le decía: “Le voy a pegar” y se reía, porque nunca tuve manos para pegarles a mis hijos. Siempre estuve ahí, como mujer humilde que soy, a su lado. Hice hombres de verdad y mujeres serias, trabajadoras y luchadoras.

¿Quién cree que es responsable del atentado y muerte de su hijo?

La guerrilla de las Farc, porque son personas que no tienen corazón ni una madre que sienta el dolor, y deben acordarse de que ellos también van a morir.

* Directora del servicio informativo de Caracol Radio

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