Esta semana se han presentado fuertes aguaceros en la ciudad, algunos de más de 12 horas, lo que mantiene en alerta a las autoridades que monitorean constantemente las zonas en riesgo de derrumbes de tierra y desbordamientos.
Como dirían las abuelitas, San Pedro abrió la llave sobre la ciudad y no la cerró durante más de 12 horas. Al igual que en gran parte del territorio nacional, las lluvias no dan tregua en la capital y continúan generando deslizamientos de tierra, inundaciones y, este miércoles, el desbordamiento del río Bogotá sobre la vía que de Suba conduce al municipio de Cota: un metro y 57 centímetros creció el cuerpo de agua, que causó monumentales trancones e incomodidades a los habitantes de su ribera.
Lejos de ahí, en el barrio Bosque de Bellavista, en La Calera, llovió tierra sobre la familia Casallas (la madre, Katherine Bejarano, y sus tres hijos de 3, 13 y 14 años), que hacia las 5:00 a.m. quedó sepultada en su vivienda de materiales prefabricados y, por fortuna, pudo ser rescatada sana y salva horas más tarde.
Mientras los medios daban la feliz noticia, la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias (DPAE) ayudaba a evacuar 17 casas en Ciudad Bolívar, donde se contaban 60 damnificados al cierre de esta edición. En la zona de El Codito, en la que esta semana fallecieron cuatro personas por la avalancha sobre una casa, fueron desocupadas 36 viviendas.
Al cierre de esta edición los números evidenciaban un panorama oscuro: 12 caídas de árboles, tres colapsos de estructuras, un daño en redes de servicios públicos, 58 encharcamientos, 62 fenómenos de remoción de masa, dos granizadas y 27 inundaciones.
La situación no dista mucho de la del resto del país (ver recuadro) y por ahora los expertos del Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) no dan muchas esperanzas, pues aseguran que el fenómeno de ‘La Niña’ podría extenderse al menos hasta el primer trimestre de 2011 y San Pedro seguiría con la llave abierta.