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El pesebre de la discordia

Polémica en Suba por un pesebre artesanal avaluado en $30 millones.

02 de marzo de 2009 - 05:27 p. m.
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Un pesebre artesanal avaluado en $30 millones tiene en aprietos al alcalde local de Suba, Rubén Darío Bohórquez, pues su dueña, Liliana Gómez, alega que la Alcaldía le pidió que lo alquilara  por $3 millones, pero, asegura ella, “ nunca se formalizó el contrato que le prometieron, las piezas sufrieron daños mientras estuvieron expuestas en la plaza central de Suba y ahora nadie quiere responder”.

El edil Diego Pérez, quien viene acompañando el caso denunció, además, que existe un contrato de la Alcaldía con la ONG Por el derecho a la vida y la biodiversidad, en el que se incluye el concepto de “adecuación y montaje de un pesebre” que nunca ejecutó dicha organización.

Sin embargo,  la versión del Alcalde es otra. En primer lugar, Bohórquez asegura que su administración no podía invertir o alquilar algún pesebre, pues ya existe uno en el inventario de la localidad. Además, Miguel Alfonso, su asesor, asegura que la Alcaldía nunca pidió alquilar el nacimiento, sino que fue Gómez quien ofreció en venta su pesebre a la administración, que al no estar interesada en éste, le ofreció una carpa de tres metros por tres en la feria de artesanos para que lo expusiera, transportara las piezas y las vigilara  durante la feria, que se extendió hasta el 22 de diciembre. “Nunca se habló de la firma de contrato alguno”, aseguró Alfonso, para quien esta polémica sólo es producto de una serie de malos entendidos.

El más grave, aclara, es que se haya relacionado el pesebre de Liliana Gómez con el contrato con la ONG anteriormente citada. “En ese momento Dean Chaparro ejercía como alcalde encargado y era ajeno al caso. Por eso, cuando la Personería le preguntó por un contrato de un pesebre, en vez de señalar que no existía, se entregó uno suscrito con la ONG para las novenas, que nada tenía que ver con el pesebre de la mujer”, señaló Alfonso. Además, la inclusión del concepto “adecuación y montaje de un pesebre” en el contrato inicial respondió a un error del área jurídica de la alcaldía local, que fue corregido el 18 de diciembre.

Sin embargo, Liliana Gómez asegura que la corrección del contrato se hizo después de que ella denunciara el caso ante la Personería de Suba, y que el hecho de que aparezca fechado el 18 de diciembre, cuando el otrosí se hizo posteriormente, es evidencia de que la alcaldía falsificó los documentos.

Gómez reitera que Alfonso le prometió un contrato que iba del 16 de diciembre al 6 de enero, puesto que de otra forma no sería lógico que “la Alcaldía me facilitara transporte para el pesebre y me prestara sus instalaciones para guardarlo. Eso sería peculado”. Gómez, quien es madre cabeza de familia y lleva cuatro años armando su pesebre, que incluso tiene figuras importadas, espera que la denuncia que su abogada radicó ante la Fiscalía General de la Nación por celebración indebida de contratos y falsedad en documento se resuelva cuanto antes.

Por su parte, el Alcalde de Suba señala que el edil Pérez, quien siempre ha hecho oposición a la administración, no pierde oportunidad para atacarlo, y ésta es otra de sus estrategias.

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