Para el contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, los resultados del estudio que realizó esta entidad sobre seguridad en el Distrito son contundentes: los niveles de inseguridad se han tornado críticos y urge reformular la estrategia de la administración en esta materia. Teniendo en cuenta que en 2008 se reportaron 59 homicidios y 583 hurtos a residencias más de los que se registraron en 2007, el Contralor de Bogotá le pidió formalmente a la administración distrital que estudie la posibilidad de decretar la emergencia en seguridad.
Aunque en comparación con la situación de ciudades como Lima, Caracas, Brasilia y Buenos Aires, Bogotá está en una posición favorable en materia de seguridad, según el informe, a nivel nacional la situación es otra. Del total de los delitos que se reportaron en 2007, en Bogotá ocurrió el 16,5%, en Medellín el 6,1%, en Cali el 7,8%, y en Cartagena el 2,8%. Violaciones a la libertad individual, la integridad, la formación sexual y el acceso carnal violento son los delitos más frecuentes.
“Es necesario que se redoblen esfuerzos y que se optimicen los recursos públicos”, señaló el Contralor, haciendo énfasis en que las debilidades de la estrategia de seguridad de la administración distrital son evidentes, cuando no hay buenos resultados a pesar del aumento en los recursos invertidos (ver gráfica). Según la Contraloría, la Cámara de Comercio de Bogotá ha identificado en sus encuestas de percepción que, a junio de 2008, el 39% de los bogotanos sentía que la ciudad era más insegura, cuando en 2007 ésta era la opinión del 34%.
Sin embargo, Clara López, secretaria de Gobierno, se manifestó impedida para dar cualquier declaración antes de conocer el informe, que hasta la tarde de ayer no le había sido entregado por la Contraloría. “El aumento en los índices de inseguridad es mínimo como para sugerir una emergencia en seguridad, no obstante sólo podré pronunciarme cuando revise el informe, que deberían haber entregado a la administración con anterioridad”, aclaró López.
Aunque el estudio revela que el hurto a vehículos y al comercio se redujo, Moralesrussi asegura que esto se debe a que los ciudadanos han tenido que adquirir más pólizas de seguro y pagar servicios de vigilancia privada. Para el contralor, lo grave de esta situación es que los sectores populares no pueden pagar y siguen siendo vulnerables a la delincuencia. Según la investigación de la Contraloría, de los $10,5 billones que costó aproximadamente la seguridad en Bogotá en 2008, el 89,5% fue aportado por el sector privado y el 10,5% por el sector público.
Fuentes cercanas a la Policía Metropolitana señalaron que se debe tener en cuenta que Bogotá recibe permanentemente población migrante, lo cual hace que cada vez se requieran más recursos para garantizar la seguridad de todos. Particularmente, se necesita aumentar el pie de fuerza e invertir en equipos de comunicaciones y medios de transporte.