Los vecinos de estos sectores denunciaron el mal estado de las vías, el abuso de las tractomulas, parqueaderos y talleres, la contaminación ambiental, y supuestos casos de corrupción protagonizados por ediles de la localidad y los dueños de los estacionamientos.
Luego de constatar la precaria situación de las vías, el personero de la capital, Francisco Rojas Birry, hizo una petición a la Alcaldía Mayor de Bogotá, que implica una acción de emergencia por parte del Instituto de Desarrollo Urbano y las demás entidades del Distrito, encargadas del mantenimiento vial y la señalización, para que se inicien en el menor tiempo posible las obras indispensables.