Más de un año cumple la pelea entre el Concejo de Bogotá y el presidente de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), Saúl Kattan, que se niega a ser objeto de control político de la Corporación y a rendirle cuentas sobre las acciones adelantadas durante su gestión.
El argumento de Kattan para evitar el control político de los concejales es que la ETB no es una entidad eminentemente pública, sino una empresa de economía mixta (con aportes estatales y capital privado), y por esta razón “no existe una norma” que lo autorice a cumplir las citaciones del Concejo distrital. Esta es la explicación que consta en las comunicaciones enviadas por el presidente de la ETB a la concejal María Victoria Vargas.
En diciembre de 2012 el Tribunal Administrativo de Cundinamarca le ordenó a la ETB que le entregara a la concejal Vargas documentos que ella había solicitado para ejercer su función de control político.
Pero, la ETB presentó una tutela ante el Consejo de Estado contra la decisión del Tribunal. La empresa dijo que la orden lesiona su debido proceso, porque “no se tuvo en cuenta su posición comercial en el mercado”, y con ella, la protección a su información.
Ahora, el fallo del Consejo de Estado emitido el 18 de julio pone fin a la controversia. La providencia del alto tribunal conocida por este diario señala que: “Por su situación de empresa de servicios públicos mixta, ETB es una entidad descentralizada del Estado (…). Por lo tanto es sujeto de control político que ejerce el Concejo distrital, así como del control fiscal que ejerce la Contraloría distrital y sus servidores son objeto de control disciplinario por la Procuraduría y Personería”. Agrega el Consejo que la protección de su información no puede ser ilimitada en tanto con ello se ignore el ejercicio del control político”.
A pesar de este fallo del Consejo de Estado, la ETB nuevamente se negó el 24 de julio a asistir a una citación del Concejo. Vargas pidió a la Procuraduría, una vez más, que abra investigación disciplinaria contra el presidente de la empresa, ya que el primer proceso había sido archivado.
Para el personero distrital, Ricardo Cañón, quien tampoco había podido ejercer control disciplinario frente a los funcionarios de la empresa, el fallo del Consejo es bienvenido, pues aunque sea una empresa mixta, en la ETB están comprometidos recursos públicos que merecen la vigilancia de los entes como la Personería y del Concejo.
“La Corporación venía denunciando la resistencia de la ETB a acudir a sus citaciones. Hicimos un estudio al respecto pero ante la falta de un pronunciamiento de un organismo como el Consejo de Estado, preferimos guardar prudencia”, dijo Cañón.