La razón: el 9 de junio finalizan las sesiones ordinarias del Concejo y, de presentarse antes el proyecto, se hundiría por falta de tiempo. Por eso, ayer la Alcaldía citó a sesiones extraordinarias, que iniciarían el 10 de junio (fecha en la que se radicaría el proyecto) y terminarían el 29 de julio.
De esta manera, el futuro del proyecto quedaría en manos del nuevo alcalde, y el panorama no es muy favorable para la venta si se tiene en cuenta que Clara López, una de las más opcionadas para el cargo, ha mencionado en reiteradas ocasiones que no está de acuerdo con la privatización de la empresa.
Pese a que el mismo presidente Santos nombró a Cristina Plazas como alcaldesa ad hoc para que presentara el proyecto de Acuerdo con el que se busca el aval del Concejo para que el Distrito proceda a la venta — y debido a que la alcaldesa encargada María Fernanda Campo estaría inhabilitada por ser accionaria de la entidad—, el tiempo parece estar en contra del polémico negocio.
El nombramiento del alcalde temporal significa la desaparición inmediata de la figura de la alcadesa ad hoc . Según el excalde Jaime Castro, el nuevo mandatario podrá derogar el decreto que convocó a sesiones extraordinarias o tomar la decisión de no presentar el proyecto.
Y si bien es clara la premura que tienen el gobierno y la Junta Directiva de la ETB por adelantar el trámite, Jaime Castro advierte que, aunque el nuevo alcalde permita la revisión del proyecto, es muy difícil que pase en el Concejo en plena época electoral.
Así las cosas, lo más seguro es que la decisión sobre la venta , que viene buscándose desde 1998, le corresponda a la próxima administración.