La financiación y autosostenibilidad del Metro de Bogotá generaron polémica en el Cabildo Distrital. Mientras algunos concejales defienden el proyecto por los beneficios económicos que le traerá a la ciudad, otros cuestionan el modelo financiero presentado por la administración de Samuel Moreno.
La concejal Ángela Benedetti defiende el megaproyecto de movilidad argumentando que el Metro no es un gasto sino una inversión y que las utilidades que se generarán se podrán utilizar en la construcción de otras fases de Transmilenio y en tren de cercanías.
"Considerando que en diez años la población de Bogotá se incrementará en 1 millón de habitantes y la población de la Sabana de Bogotá en un 1.6 millones, es necesario el Metro para la capital", así defendió la concejal Benedetti el proyecto y dijo que en 15 años la ciudad podrá recuperar la inversión por la valorización de predios que está por el valor de 2,4 billones de pesos.
Explicó que esa valorización se da por cada línea del Metro sin contar los recursos que entran por plusvalía.
"En materia financiera la sostenibilidad de la operación está garantizada teniendo en cuenta que, mientras los costos de operación y mantenimiento no superan los 60 millones de Euros, es decir $180 mil millones, de acuerdo con una proyección de ingresos tarifarios, estos ascenderían a los $400 mil millones anuales, generando una utilidad de $220 millones, superior al 120% de los costos de operación", agregó Benedetti.
Frente al tema, la concejal María Angélica Tovar indicó que la construcción del Metro le genera incertidumbre por las formas de financiación que se han planteado.
"La Nación, en cabeza del presidente Uribe, ha hablado de una inversión de 250 mil millones de pesos de vigencias futuras a partir del 2017, de los cuales no se vislumbran estudios técnicos claros que sustenten la distribución de estos recursos entre grandes megaproyectos como el Metro, Transmilenio, y el Tren de cercanías; lo cual genera interrogantes que sería importante responder a la ciudadanía, y uno de ellos, es si realmente alcanzan estos recursos para financiar estos tres sistemas, considerando, que la Nación aporte el máximo del 70% para sistemas de transporte masivo, y no de pronto solo el 40%", señaló Tovar.
Finalmente, dijo que hay que pensar que esos 250 mil millones de pesos, aportados por la Nación, se tendrán que repartir entre el Departamento de Cundinamarca y Bogotá.