La Policía Metropolitana de Bogotá atribuyó el atentado a una retaliación de las Farc porque los dueños de la distribuidora Districarnes, que funciona en esa dirección, se habían negado a pagar una extorsión. Al parecer, los responsables serían miembros del Frente 53 de este grupo armado.
Según la Policía, fueron cinco personas las heridas y cinco más las que presentaron traumas auditivos. Los heridos fueron traslados en su mayoría al hospital Simón Bolívar y a la Fundación Cardio Infantil.
“Sólo uno de las personas afectadas sigue en observación en un centro asistencial, todos los demás ya fueron dados de alta”, explicó el general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía Metropolitana.
Además aseguró que para perpetrar el atentado, aparentemente fue utilizado un explosivo plástico de gran poder a base de indugel.
Para la investigación serán claves las cámaras de seguridad que estaban instaladas en la distribuidora de carnes. Según el general Palomino, “las personas que aparecen allí serán vinculas a la investigación”.
Las autoridades concluyeron que este atentado no sólo busca presionar a Districarnes para el pago de extorsiones, sino a otros establecimientos comerciales del norte de Bogotá.
Hasta $50 millones de recompensa está ofreciendo la Policía Metropolitana a las personas que proporcionen información que lleve al paradero de los responsables.