Ya es un hecho que Hipólito Moreno se convertirá en el primer concejal de Bogotá en ser condenado por su participación en el carrusel de la contratación. El juez séptimo de conocimiento aprobó la aceptación de cargos que hizo moreno el pasado 25 de mayo por los delitos de cohecho y celebración indebida de contratos. Moreno, quien ante la Fiscalía aceptó haber recibido una comisión de $600 millones, puso a disposición de la justicia un apartamento avaluado en $1.280 millones para reparar a las víctimas.
Con la aprobación del juez, el expresidente del concejo tendrá una reducción de la pena en una cuarta parte. El abogado defensor, Dario Bazzani, espera que la condena sea a 72 meses de prisión, lo que significaría que con la disminución de la condena quedaría en tres años de prisión. Además, tanto Fiscalía como Bazzani le solicitaron al juez que se diera el beneficio de prisión domiciliaria, ya que la enfermedad terminal que padece Moreno ha empeorado su salud, al punto que lo ha postrado a una silla de ruedas.
Moreno hizo parte del grupo de personas que se apropiaron del 9% del contrato de prestación de servicios de ambulancias que tenía un valor de $67.000. Junto con Emilio Tapia, el exconcejal fue quien le dio a la Fiscalía todas las luces de cómo se habrían repartido entre el exsecretario de Salud Héctor Zambrano, funcionarios de esta entidad y contratistas las ganancias que había dejado el arreglo de la licitación del año 2009.
En sus declaraciones al ente investigador ha contado cómo se inflaron los costos del contrato, se modificaron los pliegos de condiciones y se redujeron los salarios estipulados para quienes iban a trabajar en las ambulancias que representaban el 50% del valor total. Fue esta última maniobra la que permitió que $17.500 millones del contrato se perdieran y pararan en los bolsillos de quienes manipularon a su antojo el proceso de licitación.
Sin embargo, el juez séptimo dejó en claro que la participación de Moreno fue como interviniente ya que los delitos cometidos no se hicieron en cumplimiento de sus funciones como concejal. Asimismo, señaló que el cohecho imputado fue por una promesa remuneratoria, jamás por haber recibido dineros. De esta forma, indicó Bazzani que en el peor de los escenarios a Hipólito Moreno le tocaría pagar una pena de siete años de cárcel.
Hasta el momento el exconcejal se ha convertido en uno de los pilares de la investigación del cartel de la contratación, especialmente en el tema de ambulancias. Fue quien ‘echo al agua’ al agua al ingeniero Federico Gaviria –a quien le imputaron cargos y le avalaron un principio de oportunidad–, señalado de ser el cerebro del desfalco; a Héctor Zambrano, de quien dijo era el enlace con los hermanos Iván y Samuel Moreno; y a los representantes legales y gerentes de la Unión Temporal Transporte Ambulatorio de Bogotá (ganadora de la licitación).
El próximo 26 de agosto se leerá el fallo condenatorio y se espera que el juez acoja las peticiones realizadas por la defensa, ya que la salud de Hipólito Moreno cada vez empeora más. Su movilidad es limitada, sólo se mueve en una silla de ruedas y poco puede hablar producto de la hinchazón que tiene en su cara. La condena del exconcejal será la séptima en el carrusel de la contratación. Ya fueron condenados el exsecretario jurídico del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Inocencio Meléndez; el exrepresentante a la Cámara, German Olano; los primos Guido, Miguel y Manuel Nule, y su socio Mauricio Galofre.