Es un hecho más para el inventario de las indignaciones colectivas: el pasado sábado, hacia la 1:30 a.m., un joven matrimonio que se movilizaba en una motocicleta después de salir de su trabajo, a la altura de la Avenida Suba con calle 131, fue arrollado por el conductor de un taxi que se encontraba en estado de embriaguez. Así lo determinó el Instituto de Medicina Legal, que le registró grado 3 de alcoholemia, lo que equivale a haber tomado unas 10 cervezas. Las consecuencias: Nubia Patricia Pinzón, de 31 años, se encontraba ayer en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Shaio, en donde un neurólogo le dijo a su familia que probablemente perdería la movilidad en sus piernas de por vida. El taxista está en libertad.
Se trata de Pedro Miguel Medina, quien manejaba el vehículo de placas VDI 756, cuando embistió por detrás a Nubia y a su esposo, Juan Carlos Vargas, de 35 años, quienes regresaban de sus labores en un bingo. El conductor estuvo varias horas en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Usaquén y luego fue dejado en libertad, mientras la Fiscalía y la Secretaría de Movilidad adelantan las acciones penales y administrativas correspondientes.
El caso se suma a otros accidentes de tránsito ocurridos en la ciudad, en los que se han visto involucrados conductores ebrios. El 20 de agosto pasado, en la Autopista Norte, un abogado borracho atropelló a seis personas, una de las cuales murió. Hace dos meses una joven que salía de un bar falleció al ser atropellada en la carrera 7ª con calle 50 por otro personaje embriagado.
Parece que de nada han valido las campañas de prevención (como la que en febrero lanzó la Alcaldía bajo el nombre ‘Bogotá, cero accidentes por alcohol en la vía’ y con la imagen de la actriz Carolina Sabino) ni los intentos desde el Congreso por endurecer las penas. La gente sigue saliendo a manejar borracha. Las cifras no mienten: el fin de semana pasado, por ejemplo, la Policía de Tránsito sorprendió a 1.400 conductores ebrios en todo el país, 77 de ellos en la capital.
Para el general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía de Carreteras, el asunto sólo se solucionaría de una manera: “Cárcel inconmutable y cargo de tentativa de homicidio en persona indeterminada” para todo aquel que maneje embriagado, así no lesione a nadie. No es la primera vez que lo dice: “Se lo he propuesto al Congreso, es que en cualquier país en donde se respete la vida funciona de esa manera”.
Y más allá, el general Palomino criticó que los involucrados en estos episodios puedan retirar de los patios sus vehículos inmovilizados con pagar el parqueo o un comparendo.
En sentido parecido se pronunció la representante a la Cámara por el partido MIRA, Gloria Stella Díaz, autora de la Ley 1326 de 2009, que endureció las penas en estos casos de 4 a 27 años de prisión (antes estaban de 3 a 13 años), e impulsora de la 1383 de 2010, que incrementó las sanciones económicas y administrativas. “No se justifica que les den a los borrachos la casa por cárcel”.
Y es que se trata de un delito no excarcelable, pero sólo cuando ya existe el fallo condenatorio de un juez. Mientras esto ocurre, el acusado puede permanecer en libertad u obtener la casa por cárcel. Por ello, la congresista se la quiere volver a jugar con un proyecto de ley que hundió la Cámara en la legislatura pasada, que prohíba estos beneficios en casos de conductores en estado de alcoholemia que generen accidentes con muertos o lesionados. “Eso de que este tipo esté libre es una sinvergüencería que no podemos seguir permitiendo”.
A las voces de indignación se suma la del comandante (e) de la Policía de Tránsito de Cundinamarca, el mayor Fernando Alonso, quien menciona estos datos: en lo corrido del año, en Bogotá, se han registrado por culpa del alcohol 42 accidentes que han dejado 45 heridos y ocho muertos. En el mismo período, en el país han sido sorprendidos 11.052 ciudadanos manejando ebrios, 710 en la capital.
También está la voz dolida de la periodista Ángela Pinzón, hermana de Nubia Patricia Pinzón, cuyo esposo sufrió múltiples fracturas en su antebrazo izquierdo, quien espera “mover todo para que esta vez haya algo de justicia que sirva de precedente y que haga que se reevalúe el tema judicial”.
Ella aclara que no es cierto que su hermana haya estado embarazada, como se ha dicho en algunos medios de comunicación. Y resalta que se trata de una muchacha “alegre, valiente, con cinco años de unión libre, que hace un mes pudo comprar apartamento con su pareja y apenas lo estaba empezando a arreglar. Estudia por la mañana y trabaja de noche. Quiere salir adelante y no se merecía esto”.
Cronología
El rastro de la tragedia
2010
Agosto 20
En la Autonorte, el abogado Fernando Abello, en estado de embriaguez, atropelló a seis personas, causándole la muerte a la señora Zoila Rosa Pardo. Intentó suicidarse.
Octubre 21
En el sur de Bogotá un conductor en alto grado de alicoramiento arrolló al agente de Policía Juan Sierra Acevedo, de 45 años, ocasionado su muerte y heridas a un patrullero.
2011
Enero 29
La joven Silvia Melisa Fandiño, de 18 años, perdió la vida luego de ser atropellada por un conductor en estado de embriaguez en la carrera séptima con calle 50.
Febrero 20
Un conductor en primer grado de embriaguez y sin licencia de conducción causó la muerte a un peatón en el occidente de Bogotá y heridas a su acompañante.