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Jairo Uribe Triana

Economista, funcionario del Banco de la República.

08 de enero de 2012 - 04:00 p. m.
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Señor Alcalde: Dentro de sus anuncios está el de instalar peajes para ingresar al centro de Bogotá. Si la intención de esta medida es desestimular el uso del automóvil particular, debería tener en cuenta al sufrido habitante capitalino que tendrá que transportarse en el inseguro, incómodo, insuficiente y lento servicio de transporte público.

Primero, es importante que se termine de montar el Sistema Integrado de Transporte y el arreglo de las vías y se concientice a los transportadores de que no pueden seguir explotando a los conductores, suponiendo que así mejora la movilidad de la capital.

¿Qué pasará entonces con el tema de recuperar el centro e incentivar la construcción y compra de viviendas, centros comerciales y culturales? Muy seguramente la medida ahuyentará a los ciudadanos, pues tendrían que pagar más para poder dormir tranquilos en sus hogares. ¿Y qué nos dice del tema cultural y del educativo? Muchos de los centros culturales más importantes de la ciudad están en La Candelaria, así como diversas universidades y colegios. Seguramente, su propuesta también ahuyentaría a este tipo de usuarios.

Pero no todo puede ser negativo. Alcalde, infórmenos qué tendrá de bueno esta medida. Si por lo menos se mantendrá en buen estado la malla vial, habrá parqueaderos cómodos y seguros, las gentes que habitan el centro serán eximidas de este pago, el tránsito fluirá en la zona y no nos demoraremos cuarenta y cinco minutos en recorrer diez cuadras. Entonces, sí, hasta lo pagaríamos con gusto.

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