A la polémica de si las obras de Transmilenio por la 10ª están o no retrasadas —la Contraloría distrital asegura que presentan un atraso de 17 meses, mientras que la Alcaldía dice que todo marcha bien— se sumó el viernes un nuevo elemento. Se trata de una denuncia de la concejal Ángela Benedetti, quien reveló un informe en el que se detallan los tramos en los que, supuestamente, ha habido demoras.
“La administración miente y no ha cumplido con los cronogramas”, asegura la cabildante en el documento, en el que expone “las incongruencias del IDU —Instituto de Desarrollo Urbano—”.
En concreto, describe puntos de la programación de los trabajos, como la adecuación de la calle 31 sur, entre carreras 10ª y 5ª, que según el IDU cuentan con un avance “del 98%, situación que no se aprecia cuando uno visita la obra”.
Benedetti dio a conocer además parte de un supuesto informe de la interventoría de las obras de la 10ª, en el que se da cuenta de que “hay deterioros prematuros en losas (desportillamientos en bordes, torsión en barras de amarre embebidas) como consecuencia del paso de equipos de construcción”.
Esta semana el alcalde Samuel Moreno dijo que la construcción de Transmilenio por la 10ª va “con los tiempos justos”, en respuesta a un informe de la Contraloría distrital en el que se denuncia un retraso de año y cinco meses.
El contralor Miguel Ángel Moralesrussi había dicho que “por la definición de la primera línea del metro y la indecisión en la construcción de la troncal carrera 7ª, cerca del 63% de las obras del contrato se congelaron por 17 meses, aproximadamente, razón por la cual no será posible entregarlas en agosto de 2010 como estaba previsto”.
El Espectador se comunicó con el IDU para que contestaran a los nuevos cuestionamientos sobre la situación de las obras de la 10ª. Al cierre de esta edición, el IDU estaba trabajando en la respuesta.