Desde el próximo 15 de julio, la Secretaría de Ambiente, que está cumpliendo 20 años, estrenará sede de funcionamiento: una construcción de 16 años de antigüedad, ubicada en la calle 54 con avenida Caracas, que antes servía de consultorios para los afiliados al Seguro Social. La estructura será el primer edificio público de la ciudad en incorporar el concepto de techos verdes. De los 5.248 metros cuadrados de construcción que tiene la nueva sede de la entidad, casi dos mil serán exclusivamente para estos espacios.
Los techos verdes son una iniciativa aprobada el año pasado por el Concejo, que se enmarca dentro de una lógica de construcción y planeación urbana denominada ecourbanismo, una forma de entender la edificación de ciudades desde lo ambiental.
“Los techos verdes generan grandes beneficios. Por un lado, está el impacto visual, que incide directamente en la calidad de vida y de trabajo de los funcionarios. Por el otro, ayudan en el reciclaje de agua lluvia y en la preservación de las cubiertas, que ya no deben ser impermeabilizadas cada año, como sucede hoy en día”, explica Germán Darío Álvarez, subdirector de Ecourbanismo de la Secretaría, una división que fue creada en marzo del año pasado.
Ahora, construir con responsabilidad ambiental implica más que tapizar de verde azoteas y terrazas. En las obras de adecuación de la nueva sede, el material que es retirado se reutiliza en otra parte del edificio. El agua de los sanitarios provendrá de la captación de la lluvia que se haga en el techo de la estructura, o de la que se va por el drenaje de los lavamanos.
“El ecourbanismo también pretende frenar la expansión de las ciudades mediante la densificación planeada. Por eso, la próxima sede reutilizará, mediante una serie de reformas, una estructura que ya existe”, afirma Álvarez. Asimismo, este tipo de construcciones debe garantizar que el 70% de la iluminación sea natural y que entre el 90-95% de las personas tengan vista al exterior, algo que, claramente, no se cumple en la actual sede de la Secretaría.
Desde el 5 de marzo de este año, un equipo de más de 100 personas trabaja, día y noche, en la remodelación de la nueva sede, con obras que incluyen la construcción de un nuevo piso en el costado oriental de la edificación y el reforzamiento estructural que debe efectuarse desde el sótano (en donde se ubicarán los archivos de la institución, sucesora del DAMA) hasta el quinto piso, lugar en el que estarán ubicadas las oficinas del secretario, subsecretario y una sala de juntas.
Excepto un área relativamente pequeña, cada cubierta, techo, balcón y fachada de la Secretaría contará con un espacio verde. Eso quiere decir que cada uno de los 1.200 funcionarios que trabajarán en ella tendrá, en promedio, casi dos metros de zona verde sin tener que salir del edificio. Los habitantes de localidades como Mártires o La Candelaria gozan del mismo índice en un área que cubre varios kilómetros cuadrados.