Al menos 600.000 hectáreas del corredor son fundamentales para garantizar el buen desempeño del sistema Chingaza, que abastece el 80% del agua que consume la capital y la región, de acuerdo con un estudio que lideraron la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y Conservation International, el cual permitió el diagnóstico para diseñar el plan de protección en la zona.
La implementación de los lineamientos del estudio tiene como principio el respeto por las comunidades y por la biodiversidad de la zona, en la que hay una gran extensión de terrenos destinados a los cultivos y la ganadería, actividades que podrían afectar la conservación de las cuencas hidrográficas.
Luis Fernando Ulloa, gerente del Acueducto, señaló que gran parte de las inundaciones que hubo el año pasado en la región se debieron a la deforestación en estos terrenos por la siembra de cultivos de papa. Por esta razón el plan de conservación contempla medidas para mitigar estos efectos con ayuda de las comunidades campesinas.