Esta semana no fue la excepción. Durante su intervención desde el balcón del Palacio Liévano, tras conocer el anuncio del presidente Juan Manuel Santos de respaldar el fallo de destitución de la Procuraduría, Gustavo Petro declaró que se va a dedicar a promover por Colombia la convocatoria de una asamblea constituyente.
Según Petro, el país necesita reformar sus instituciones para que no vuelvan a ocurrir circunstancias como las que llevaron a su destitución por parte de la Procuraduría. En especial, porque los funcionarios de elección popular deberían tener mayores garantías frente a los organismos de control. Lo paradójico es que la constituyente ha sido referenciada como un escenario viable, desde orillas distintas, por el uribismo y las Farc.
De manera reiterada, la delegación de las Farc en La Habana ha propuesto que la constituyente sea el estrado final donde se resuelva la refrendación de los acuerdos alcanzados en su negociación con el gobierno Santos. El Ejecutivo ha sido muy remiso a alentar esta posibilidad y hasta el momento cree más en impulsar un referendo. Diversos sectores políticos se dividen ante esta idea, pues resulta claro que una constituyente es también un riesgo.
Hay quienes califican este paso como un salto al vacío, pues en cualquier momento la constituyente puede abordar temas más allá de los cálculos políticos. Además, según las tendencias electorales del momento, su composición podría terminar en una carta política muy distinta a la que piensan quienes la impulsan. Hoy, por ejemplo, de acuerdo con los últimos resultados electorales, podría terminar en algo muy diferente a lo que imagina el propio Petro.
La última constituyente en Colombia dio origen a la Carta Política de 1991 que hoy rige en el país. El escenario era otro, y a pesar de que funcionó como un punto de encuentro para avanzar hacia la paz, con el concurso de exguerrilleros del M19, el Epl o el Quintín Lame, los críticos de este proceso sostienen que en esa cita histórica faltaron las Farc. Hoy, si se piensa en una paz con esta organización, harían parte de la constituyente. ¿Es el mismo proyecto que ahora va a impulsar Petro?