Hoy se deben definir nuevas medidas en Bogotá ante el desbordado crecimiento del COVID-19 en la última semana (pasó de 11.174 casos activos a 16.261, y de 463 muertes a 633) y la alta ocupación en las unidades de cuidados intensivos (UCI) dedicadas a pacientes positivos para coronavirus (está en 71,4 %). Si bien el Distrito envió una comunicación al Ministerio de Salud pidiendo permiso para decretar de nuevo una cuarentena estricta, si no llegan más ventiladores para nuevas camas de cuidados intensivos, el Gobierno insiste en que la solución es seguir focalizando y fortalecer la cultura ciudadana.
La reunión será entre el equipo de Claudia López y los ministros de Hacienda, Comercio y Salud, pues como lo ha señalado el jefe de esta última cartera, Fernando Ruiz Gómez, están dispuestos a escuchar sus argumentos. No obstante, señaló que “Bogotá, al igual que las otras ciudades del país, tiene que hacer un esfuerzo propio para adquirir ventiladores, como lo han hecho Valle del Cauca, que ha comprado 300, y Cundinamarca, 152”.
Aunque la alcaldesa asegura que las medidas focalizadas en zonas de alto contagio ha funcionado en dos de cada tres UPZ priorizadas, advierte que el panorama que se avecina es más complejo, debido a la paulatina apertura económica, que ha llevado a un gran número de ciudadanos a las calles. Esto podría llevar a un pronto colapso del sistema salud. Es por esto que advierte que, en caso de que las UCI ocupen el 75 % de ocupación, la ciudad debe entrar a una cuarentena más estricta, con las mismas condiciones que se pusieron en el simulacro de aislamiento de mediados de marzo.
En Kennedy, la localidad más afectada (con 6.076 casos y 154 muertes), la situación es especial. Además de las restricciones que se impusieron en Corabastos, para evitar nuevos brotes del virus en la central, y de los cierres de las estaciones de Transmilenio de Patio Bonito, Biblioteca Tintal y Transversal 86, en las UPZ priorizadas no podrán transitar carros ni motos; las personas solo podrán salir para abastecerse, prestar servicios administrativos y operativos de los servicios públicos o salud, cuidar a poblaciones vulnerables o atender un asunto de fuerza mayor.
Asimismo, se cerrará la Terminal de Transporte y sus terminales satélites; se restringirá el consumo de bebidas embriagantes y, por consiguiente, tendrán que volver a cerrar muchas de las empresas y el comercio que hace poco se había reactivado.
No le cuadra al Gobierno
A la espera de un pronunciamiento oficial desde Presidencia luego de la reunión que tiene programada con el Distrito, el ambiente respecto a la petición de la alcaldesa López no es el que espera la administración distrital. Por un lado, se ve poco apoyo a la idea de volver a cuarentena estricta. Diego Molano, director del Departamento Administrativo de Presidencia, aseguró que “es necesario medir lo que pasa en algunas ciudades, pero volver a una cuarentena absoluta sería muy grave para el empleo y la economía. Hoy lo fundamental es proteger la salud, apoyar a los más vulnerables y el empleo”.
De acuerdo con el funcionario, basado en lo que han señalado expertos en salud pública, “las cuarentenas deben ser más específicas, pero volver a una cuarentena estricta traería muchas afectaciones”. Agregó que el camino hoy debe ser que cada ciudadano siga protegiéndose, aplicando las normas sanitarias y siguiendo las medidas de distanciamiento, uso de tapabocas y lavado de manos, pero “no se puede tener una cuarentena generalizada, porque hay que seguir reactivando el empleo de forma progresiva”.
Por otro lado, el Ministerio de Salud ha sido enfático en que ha dado cumplimiento a las fechas y cantidad de ventiladores que prometió para ampliar las UCI de la capital. El ministro Ruiz, mediante una carta, le expuso a la alcaldesa López las fechas de entrega de los primeros 425 ventiladores hasta agosto que, sin embargo, es una cantidad menor de lo que demanda el Distrito. No obstante, Ruiz precisó que el Fondo de Mitigación de Emergencias está realizando más adquisiciones para entregar más ventiladores a la capital.
Propuestas desde el Concejo
Ante la posibilidad de que Bogotá vuelva a cuarentena estricta, varios concejales se pronunciaron y aportaron algunas ideas para que no se llegue a esta situación. El presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán, aseguró que esta decisión debe ser la última opción y sería muestra de un fracaso en las políticas para contener el avance del virus, por lo que pidió evaluar opciones. Duda de que la capacidad hospitalaria se fortalezca en las semanas que duraría la cuarentena.
La cabildante Lucía Bastidas indicó que Bogotá ya no tiene condiciones para volver a aislarse. “Lo estricto deben ser los controles y protocolos. El aparato productivo y la salud mental están afectadas, y tuvimos tiempo suficiente para organizar la ciudad, pero fracasó la Alcaldía y los ciudadanos. Todos debemos trabajar para retomar el trabajo y cuidar la seguridad”.
El coronavirus sigue avanzando en la capital, pero ya no se nota unidad alrededor de las medidas para contenerlo como al inicio de la emergencia. Por lo tanto, en momentos en que se acerca el pico de contagios, es claro que se necesita una mejor comunicación y articulación más fuerte entre las autoridades involucradas en la gestión de la pandemia.