Aldo Cadena, secretario (e) de Salud de Bogotá es el defensor de una entidad que, por estos días, está en el ojo del huracán. La Personería distrital le abrió una indagación preliminar por presuntas irregularidades en la prestación del servicio de urgencias, por la falta de planeación, sino que además se conoció que la Superintendencia de Salud estaría estudiando una sanción por hechos similares. Ricardo Cañón, Personero de Bogotá, asegura que la apertura del proceso se debe a que » la administración además de continuar denunciando debe trabajar, planear, priorizar, construir soluciones, a corto, media y largo Plazo. No seguir con el tema de solo buscar justificaciones para no hacer. En esta ocasión la Personería está visibilizando otro tema no menor que corresponde a la debida prestación del servicio de urgencias. Los directivos de la salud no pueden dejar de preocuparse o dejar de lado las acciones que contribuyan a mejorar la gestión, resolver sus deficits, la calidad del servicio, los problemas de corrupción»
Sin embargo, el funcionario defiende su gestión y la de su jefe, el secretario Guillermo Alfonso Jaramillo, y advierte que la mayor parte de la culpa en la crisis que padece la red pública hospitalaria es de las Empresas Prestadoras de Salud (EPS), que no pagan sus deudas. Y anuncia un plan de choque de choque impulsado desde la secretaría para mejorar la atención de urgencias en la red pública hospitalaria del Distrito.
Ustedes le pidieron al Gobierno nacional intervenir y conjurar la crisis hospitalaria, ¿qué respuesta tienen?
Una de las cosas importantes y la más responsable es la de evidenciar la crisis. Los funcionarios públicos tienden a decir que las cosas van bien cuando están mal. Nosotros decidimos ponerla cara al problema y decirle al presidente de la República, junco con los 22 gerentes de los hospitales, está es la crisis que tenemos. Evidenciamos y mostramos las debilidades. Le advertimos que si no tomamos medidas rápidas y oportunas muy prontamente, los hospitales, contra su voluntad, empezarían a suspender servicios: ¿cuántos?, ¿Cuáles? No sé. Lo cierto es que la deuda de EPS y otras entidades a los hospitales superan los $250.000 millones. Y comienza a dejársele de pagar de manera oportuna a la personal y a dejársele de pagar a los proveedores los insumos. Cuando no hay suministros para operar y no hay salarios para el trabajador, estamos en crisis. Los trabajadores ya empezaron a protestar; no hay turnos los fines de semana y lo mínimo ya comienza a faltar y esto ha provocado que la calidad del servicio empiece a escasear y se violan derechos humanos que pueden cobrar vidas.
Le enumeramos al presidente cuáles son las EPS que no están pagando. Y le dijimos que el gobierno le había dado personería jurídica y le otorgó un documento a las EPS que les permitía operar. Y con esa orden de funcionamiento, los hospitales les produjo cierta confianza y empezaron a contratar con ellos. Y del total de EPS que le deben a estos, tres se declararon en quiebra y dos están intervenidas, lo que significa que esa plata está prácticamente perdida. Entonces nosotros decimos, si el gobierno generó esa confianza cómo es posible que los hospitales y muchos bogotanos se vayan a la tumba. Esto se llama tomar el toro por los cachos, la gestión que ha hecho el secretario de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
También hemos dicho que, así se consigan los recursos, el gobierno no puede ser ajeno a tres declaraciones que se han hecho: la primera de la Corte Constitucional que manifiesta que este sistema hace agua. La segunda es la de la Procuraduría, y dicen: son tantos los derechos que se han violado y que la Corte debe declarar estado de cosa inconstitucional todo el sistema de salud porque aquí lo que vale es la rentabilidad económica y no los derechos humanos. Y la tercera es la de la Contraloría que dice: esto es un sistema vulnerado donde todo el mundo se lo roba y que hay que tomar medidas inmediatas. Entonces, si ellos dicen esto, y ocho ex ministros también lo han manifestado al presidente en una carta.
Lo que nosotros decimos es que nos paguen y que se hagan la reestructuración que se tiene que hacer.
El Presidente Santos ha respondió a través de la ministra de Protección Social. Porque él nos respondió la carta con cierto desdén: “he dado traslado a la ministra del ramo”. La ministra se sentó con nosotros, le mostramos la situación. Pero la ministra se desmonta diciendo que en los hospitales hay problemas de corrupción y hay sobredimensionamiento de la planta de trabajo. Y lo sabemos, lo hemos denunciado y además estamos haciendo el estudio de cargas laborales y éste nos dirá si sobra o falta gentes y si es lo primero, n o podemos hacer nada, pero tendrán que salir.
La ministra no puede decir que el único problema aquí no es el de corrupción. Esto es querer negar el origen del problema, nos invitan a ver las consecuencias pero no las causas.
¿El Gobierno nacional ha hablado de ayudar con $150.000 millones para el saneamiento de hospitales?
No. El Gobierno lo que ha utilizado son los créditos condonables. Y él dice aquí hay un problema: yo le presto la plata y si usted me cumple con estas metas en tanto tiempo, yo le condono la plata. Los que se han hecho es para el tema de la sobredimensión de la planta de personal y es despídame a todos los trabajadores y después los vinculas por contratos, cooperativas, qué sé yo, pero sin prestaciones ni nada. Nosotros hemos dicho: vamos a recibir ese dinero y hacemos los acuerdos sobre la base que resulte del estudio de cargas laborales.
¿Cuáles son la EPS que le adeudan a los hospitales del Distrito?
Cóndor, Solsalud, Humana Vivir, Ecoopsos, Caprecom. En total son ocho del régimen subsidiado que aquí funcionan y estas cinco son las que deben aproximadamente el 80% de la deuda.
¿Y cuántos Hospitales están en sala de urgencias?
Hay 11 que están en rojo, en donde habría que tomar ciertas medidas para salvarlos: reestructuración de deudas. En orden de gravedad está: Meissen, Tunal, kenndy, Engativá, Simón Bolívar, Suba, Fontibón…
La Personería vinculó a una investigación disciplinaria al secretario de Salud y a ocho gerentes de los hospitales por falta de Planeación y Direccionamiento Presupuestal, así como ausencia de políticas de mejoramiento en la prestación del servicio de Urgencias…
La Personería se está equivocando de blanco. No puede ser el blanco de investigación ni los ataques de la personería, el ente o las personas que están denunciando la crisis. La Personería no puede decir que aquí falta gestión, una demostración de que sí la hay es la carta que le enviamos al Presidente evidenciando la crisis y advertimos sobre ella, entonces, ¿nos van a investigar por eso?
Otra cosa que no se tiene en cuenta, en esa carta nosotros advertimos que la nivelación del Plan Obligatorio de Salud (POS) le trae consecuencias a Bogotá perdemos $11.000 millones mensuales que dejamos de facturar. Y no solamente esto, en la etapa de transición, las EPS comienzan a ponerle más barreras de acceso a la población y negar servicios, cuando esto sucede, la población decide irse directamente a las urgencias de los hospitales públicos y nosotros dijimos que esto iba a congestionar las urgencias. El 77.6% de los bogotanos pertenecen al régimen contributivo y de esa población el 68% está en el sur de la ciudad y allí no hay clínicas privadas y esa gente en vez de ir a la clínica privada donde tiene las EPS la contratación, prefiere dejarse enfermar y después ir a los hospitales públicos. Situación que fue comprobada por la Personería, y lo comprueba cunado va a la visita y ve gente en el piso, de pie, en camilla… Es que no tenemos cómo atender, y eso ya lo habíamos dicho, no es nuevo.
Es tanta la congestión en las urgencias de los hospitales públicos que, hace poco, cuando hubo un aumento en el servicio por enfermedad respiratoria aguda, hubo que extender en algunos hospitales, como en el Kennedy, una carpas. Supuestamente esto era temporal, sin embargo se han quedado permanentes y tenemos que escoger el mal menor: a la gente las dejamos en unas carpas de esas que no regulan las condiciones de hospitalización o dejarla pasar a la intemperie bajo la lluvia.
Los pacientes llaman a las carpas playa alta…
Imagínese, es mucho mejor que estar a la intemperie. Nosotros somos quienes hemos denunciado que hacen falta camas. Es decir, lo que ha hecho la Personería no es otra cosa que confirmar lo que nosotros hemos venido haciendo. Y nos parece grave que abra una investigación contra el secretario, no es posible. La Personería se equivoca de blanco definitivamente. Yo no quiero decir que hay algo detrás del asunto pero de todas maneras si uno le pone un poquito de malicia ser suspicaz o perspicaz por meterle inteligencia al asunto, ¿para qué se investiga al secretario? ¿Para dar un golpe político? ¿Para que dejemos de denunciar? ¿Para que dejemos de atacar a las EPS que no pagan?
Es que esto nos quita tiempo. Si es que el secretario hace poco hizo unas denuncias gravísimas sobre el hospital Simón Bolívar y presentó datos concretos y ahora hay una investigación. Lo de la Personería hay dos maneras de tomarlo: o nos indignamos o lo vemos como una oportunidad para demostrar lo que está sucediendo. La Personería no puede confirmar lo que nosotros hemos evidenciado y a la vez sancionarnos. Porque esto va a llevar al secretario a mirar qué hacer, si cerramos las urgencias o qué.
Pero uno también debe ser auto crítico y si se encuentra un caso de no atención toca investigar, si es un problema de deshumanización, abriremos las investigaciones a quiénes aparezcan involucrados. Acabé de hablar con el secretario y me dijo que se empezará a hacer un plan de choque para mejorar las urgencias ¿cuánto durará este plan de choque en medio de la crisis? No lo sé.
Mientras el país se hunde todo el sistema y los hospitales agonizan donde le están dando muerte, aquí la administración distrital tiene como meta fortalecer la red pública y el propósito del alcalde y el secretario es convertir los hospitales públicos en los mejores que cualquier clínica privada: que los de tercer nivel se conviertan en cuarto nivel. Se ha planteado abrir el centro de trasplantes y especializar los hospitales. Y aumentar la prevención y promoción de salud para los menores de edad, porque si prevemos vamos a tener los hospitales vacíos y eso es lo que queremos y así queremos impulsar la humanización del servicio, que es por lo hoy nos atacan.
A parte de los problemas estructurales aquí y en el resto del país pero ¿y las irregularidades? ¿Los langostinos y las copas de vino?
Aquí se acabó con la medicina, con el médico y con todo. Un ex ministro, el señor José Félix Patiño, decía que no podía existir entre el médico y paciente un negocio. Está explotado el médico, es un intermediario para el negocio. En medio de todo esto que estamos evidenciando, también hemos desenmascarado y a desmantelar la corrupción que haya internamente en los hospitales. El secretario de salud es el que más ha denunciado este tipo de cosas.
Las cinco que más deben:
EPS del Régimen Subsidiado en Bogotá, según reporte del Ministerio de Protección Social con corte a 31 de marzo de 2012.
Humana Vivir $53.761.621.504
Solsalud $39.367.276.360
Caprecom $36.477.548.245
Ecoopsos $24.415.143.034
Saludcondor $19.163.840.594
En total son cinco EPSS Críticas en el Distrito que adeudan $ 173.185.429.737, lo equivalente al 78.5% de la deuda total.
Total Deuda de las EPSS al Distrito: $220.610.498.967: incluye a Colsubsidio $9.068.919.019, Unicajas $9.968.424.104 y Capital Salud $21.590.918.100 – Salud Total $6.796.808.007