En la mañana de este jueves la tranquilidad de los vecinos del barrio Marantá, ubicado en la calle 187 con Autopista Norte, en la localidad de Usaquén, se vio entorpecida por cuenta de un grupo de policías y de un contratista del Distrito que llegó con una retroexcavadora a derribar la portería principal del barrio.
En ese momento, cuando la comunidad se dio cuenta del hecho, cientos de habitantes del barrio se aglomeraron en la entrada del conjunto para impedir que la diligencia se hiciera efectiva, argumentando que la portería, que ha permanecido allí desde hace más de 30 años, no restringe el ingreso de nadie pero sí sirve para ejercer control en materia de seguridad.
La portería no pudo ser derribada debido a que los vecinos lograron evitar el procedimiento. El presidente de la Junta de Acción Comunal, Dagoberto Quiroga, se reunirá este jueves con el personero de Bogotá, Ricardo María Cañón, para tratar el tema y además dejar constancia que durante varios meses la alcaldesa de Usaquén, Julieta Naranjo, no ha contestado las comunicaciones que se le han enviado. Sin embargo, la funcionaria dice que sí ha respondido oportunamente.
Franklin Barón, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal de Marantá, en diálogo con El Espectador explicó que se pretende tumbar la portería desde 2010 por una resolución que así lo ordenó. Sin embargo, cinco años después y a 36 días de que la alcaldesa de Usaquén abandone el cargo se busca hacer efectivo dicho proceso, que para los habitantes del barrio es inconveniente por temas de seguridad.
“La portería no restringe el acceso, ni el paso, ni la movilización de nadie. Funciona para ejercer control en seguridad, que el Distrito no ha garantizado. Marantá tiene una única entrada y salida y quieren afectarnos como comunidad. En el procedimiento para tumbar la caseta no se presentó ningún funcionario de la Alcaldía”, indicó Barón.
Marantá está dividido por 15 sectores y cada uno cuenta con una administradora. Marisol Mejía, encargada del sector cinco, quien también hizo parte de la Superjunta del barrio y además vive en el lugar desde hace 30 años, asegura que la resolución que salió en 2010 ya venció y reitera que los habitantes tienen derecho por constitución a velar por la seguridad.
“No vamos a dejar tumbar la portería. Estamos recolectando firmas para impedir ese proceso y vamos a hacer lo que esté en nuestras manos para que el barrio no quede a merced de la delincuencia”, enfatizó Mejía. (Lea Atracos en puente peatonal de calle 185 con Autopista Norte, cada vez más frecuentes)
El Espectador consultó a la alcaldesa de Usaquén, Julieta Naranjo Luján, para conocer la posición de la Administración Distrital en este tema. La funcionaria explicó que se está cumpliendo con un fallo del Consejo de Estado del año 2003 que señala que las unidades inmobiliarias no existen y que nadie se puede apropiar del espacio público.
“Es deber de la Alcaldía de Usaquén cumplir con el fallo del Consejo de Estado. Cuando hablamos de espacio público las acciones son imprescriptibles e inalienables. El espacio público pertenece a todos y nadie se puede apropiar de esto”, señaló Naranjo.
La alcaldesa de Usaquén también dijo que a parte de la apropiación indebida hay otro aspectado que preocupa y son varias denuncias de habitantes de Marantá que se quejan por supuestos cobros de administración de propiedad horizontal.
“Dado el carácter de este cerramiento quienes adquieren vivienda allí creen que es un conjunto cerrado, situación que no es cierta, y la Junta de Acción Comunal está cobrando dineros por supuesta administración de propiedad horizontal. Estas personas se están viendo perjudicadas y ya lo han denunciado”, explicó Naranjo.
“Así esa portería o reja lleve 100 años no se puede decir que me puedo apropiar de eso. Los cerramientos no están permitidos”, agregó la alcaldesa, quien además explicó que los habitantes de Marantá pueden contratar seguridad privada, disponer de vigilantes para que hagan rondas en motos o bicicletas o apoyarse en medios tecnológicos.
Finalmente, Naranjo dijo que las decisiones judiciales no se revocan con firmas y que la portería sí será derribada en los próximos días. Naranjo señaló que la diligencia se está programando para una nueva fecha que aún no está definida.