Nuevamente el tema de seguridad, una de las mayores preocupaciones de la actual Administración Distrital, se discutió en el Concejo, esta vez, motivado por la propuesta de la concejala Ángela Benedetti de revivir la Ley Zanahoria, medida que en 1995 implementó Antanas Mockus y que establecía la 1:00 a.m. como hora límite para el funcionamiento de bares y discotecas. No obstante, las voces que señalan los efectos contraproducentes que generaría el aumento de las restricciones a la ciudadanía se levantaron ante tal posibilidad.
“La contundencia de los resultados que dejó la implementación de la Ley Zanahoria, entre 1995 y 1997, son el mejor argumento para retomarla”, dijo Benedetti este lunes, durante el debate que se realizó en el Concejo. “Las tasas de homicidio bajaron el 40%, se disminuyeron los homicidios en accidentes de tránsito en un 75% y las lesiones personales descendieron el 23%”, añadió. La concejala liberal reconoce que, aunque la medida, que sería aplicada en toda la ciudad, puede ser impopular, lo cierto es que el bien común se debe privilegiar sobre el particular.
Y es que, entre los dueños de bares y discotecas, la propuesta es tan impopular ahora como hace 13 años. Camilo Osorio, presidente de Asobares, calificó la iniciativa como “irresponsable y trasnochada”, aduciendo que en la administración de Mockus había una situación nacional y local muy distinta a la actual. Según el empresario, la Ley Zanahoria generó el cierre del 60% de los establecimientos que existían en esa época, y, de retomarse ahora, la afectación sería similar.
Al respecto, la secretaria de Gobierno, Clara López, precisó que por el momento la Administración Distrital espera los resultados de las medidas implementadas en materia de seguridad. “La idea es que tenemos unas herramientas en nuestra mano, las estamos aplicando con mucha firmeza y hemos encontrado un acatamiento voluntario bastante importante, y en ese sentido podremos limitar la expansión e incluso la vigencia de normas restrictivas”.
Por su parte, el concejal liberal Carlos Fernando Galán manifestó su preocupación porque se apele a restricciones para solucionar problemas de seguridad. En la misma línea se ubicó el concejal Antonio Sanguino, del Polo Democrático Alternativo, quien señaló que, en su concepto, las prohibiciones “conducen al fortalecimiento de las mafias y de las actividades ilegales”.
Así las cosas, la nueva versión de la Ley Zanahoria no estaría prevista en el corto plazo.