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Los sueños de las lámparas

Lo lidera la Fundación Procrear, que enseña a estas personas a elaborar manualidades, cuya venta sirve luego para su sustento. Actualmente hay 150 beneficiarios de la iniciativa en la localidad de Santa Fe.

01 de octubre de 2010 - 04:29 p. m.
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"Gracias por hacernos sentir vivos”. Ricardo Bustos, 56 años, se gradúo en 1977 como abogado de la Universidad Libre. Desde hace "ás de dos décadas es reciclador de papel y hoy en día es el precursor intelectual de una idea que beneficia a cientos de habitantes de la calle.

Hace algunos meses la Fundación Procrear, cuya sede se encuentra en el barrio La Alameda, en la localidad de Santa Fe, puso en marcha una iniciativa dentro del proyecto El Parche para habitantes de la calle, en la cual estas personas adquieren protagonismo y hacen uso de toda su creatividad y desempeño manual para la fabricación de lámparas con base en materiales reciclables, como cajas de whiskey y de cartón corrugado.

El propósito, aparte de brindar un cálido apoyo físico y emocional a personas sin ningún tipo de recursos, consiste en promover un concepto regenerativo para habitantes de la calle. Es uno de los cuatro grandes objetivos que tiene la Fundación, los cuales incluyen un plan de ayuda para jóvenes adictos, labores y talleres para trabajadoras sexuales y manualidades para mujeres de edad avanzada.

El primer paso que dan los 150 beneficiados en el proyecto es recibir capacitación en sistemas y asesoría en la elaboración de lámparas. “Sería muy bonito poder ampliar mucho más el cubrimiento… Cada vez me siento más enamorada de lo que hago y no lo hago por la parte lucrativa… pero es muy difícil sin un soporte que nos ayude por lo menos con las necesidades básicas”, asegura la coordinadora de manualidades y sistemas, María del Carmen Laverde.

La Fundación cuenta con ayuda económica de Caritas Alemania, una ONG internacional que busca que el incentivo económico se convierta en capacitación y emprendimiento. Unicef también colaboró con una parte del financiamiento de estos proyectos de inclusión social.

Hace algunos meses esta entidad no gubernamental retiró parte de su ayuda económica al proyecto después de una revaluación de costos. El Parche, junto con las demás aspiraciones de la Fundación, podrían quedar en el aire si no se consigue un apoyo  monetario que subsidie parcialmente  la manutención, indicó Laverde.

Mientras tanto, Gustavo López, habitante de la calle que actualmente se dedica al reciclaje de plástico, aspira a convertir la elaboración de lámparas en su manera de labrarse un futuro mejor. “Si ahorita estamos trabajando con la uñas, podríamos imaginarnos lo que haríamos con un poco más de ayuda”.

 * Si quiere más información sobre las lámparas que fabrican los habitantes de la calle, puede llamar al Tel.: 3125974421.

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