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Marcha pasada por piedra

Con palos y papas explosivas, encapuchados convirtieron la caminata en una batalla campal. La Fuerza Pública intentó controlarlos con gases lacrimógenos. Sin embargo, cientos de ciudadanos marcharon pacíficamente.

01 de mayo de 2009 - 04:11 p. m.
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Mientras el viernes cientos de ciudadanos exigieron con convicción y de manera pacífica condiciones de trabajo más dignas para todos los colombianos, varios grupos de encapuchados convirtieron la manifestación conmemorativa del Día del Trabajo en Bogotá en una verdadera batalla campal.

Los hombres encubiertos, en su mayoría jóvenes, lanzaron lluvias de piedras, palos y papas explosivas a la altura de la Avenida Jiménez con carrera séptima —la caminata tuvo varios puntos de encuentro y finalizó en la Plaza de Bolívar, que destruyeron vidrios en varios locales comerciales y, por supuesto, sembraron el terror entre el resto de los marchantes.

La Fuerza Pública intentó controlar a los revoltosos con gases lacrimógenos que terminaron afectando a quienes no estaban involucrados en los levantamientos. “Llevo como siete cuadras corriendo… me pareció sentir que incluso estaban disparando”, dijo un asustado hombre con los ojos rojos y la respiración entrecortada.

En contraste, al comienzo de la marcha se pudieron ver con tranquilidad a los movimientos indígenas, de estudiantes, empleados, habitantes de Ciudad Bolívar, desplazados y profesores, muchos de ellos con su respectivo tapabocas para prevenir la antes llamada gripe porcina, caminar a la voz de “resistencia, resistencia, resistencia”.

Entre la multitud, muy despacito, marchó con un caminador una anciana que a su paso fue objeto de felicitaciones y vítores. Se trata de Diana Duarte, bogotana de 67 años, quien salió a manifestarse sin compañía distinta a sus ideas de izquierda. “Salí, a pesar de que casi no puedo caminar, por todos los trabajadores del mundo”.

Duarte alcanzó a llegar a la Plaza de Bolívar, antes de los disturbios, donde los líderes de la marcha —la CGT y la CUT— lanzaron arengas en contra de la reelección del presidente Álvaro Uribe y anunciaron su apoyo al paro de camioneros.

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