El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Menor se constituye en héroe después de muerto

Tras morir víctima de una bala perdida, siete de sus órganos fueron donados.

17 de marzo de 2009 - 06:00 p. m.
PUBLICIDAD

Kevin, de 14 años, no sintió su muerte el pasado lunes en la tarde. Caminó dos cuadras antes de desvanecerse ante los ojos de una amiga luego de que una bala perdida impactara silenciosamente en su cabeza. Una riña callejera, en La Floresta, de Kennedy, fue el origen del proyectil. Hay dos sospechosos, ningún capturado y una investigación que avanza con la ayuda de las voces de los pocos testigos que presenciaron la pelea.

Poco tiempo después, en la Clínica del Occidente, su madre, Nancy Pérez, recibió la terrible noticia: su hijo había muerto. A pesar del dolor, Pérez tomó la decisión de donar siete órganos vitales de Kevin. Por ese gesto, siete personas, de las 450 que están en la lista de espera en Bogotá para recibir un órgano, tendrán la oportunidad de seguir viviendo.

Héctor Zambrano, secretario de Salud, agradeció a la madre su determinación: “Detrás de la muerte puede haber un símbolo de vida, como la donación de órganos y tejidos”.

Este miércoles en El Apogeo se realizará el sepelio de Kevin, el cual se ofreció a pagar el Distrito como símbolo de gratitud.

Aún así, la familia del niño seguirá con el sinsabor de la impunidad de una muerte atribuida a un proyectil sin dueño.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias