Este martes, en el consejo de seguridad que liderará el alcalde Samuel Moreno en una de las sedes de la Terminal de Transporte de la ciudad —para establecer las medidas que se tomarán con miras al éxodo y llegada de pasajeros por las fiestas de fin de año—, el DAS les informará oficialmente a las autoridades locales si, luego de las evaluaciones hechas el lunes por sus expertos, consideran que el material encontrado el pasado domingo en el barrio San Antonio dentro de una buseta robada es o no explosivo.
De esa manera lo convinieron el director de esa entidad, Felipe Muñoz, y la secretaria de Gobierno del Distrito, Clara López, luego de que esta última solicitara públicamente al ente investigador aclarar los cuestionamientos suscitados alrededor de la supuesta buseta bomba.
El pasado domingo el DAS informó del hallazgo por parte de un grupo de investigadores al sur de Bogotá. Las primeras versiones apuntaban a que se trataba de una tonelada de explosivos que las Farc usarían para atentar contra la capital.
Sin embargo, el lunes la Policía Metropolitana, con base en un peritazgo realizado por la Sijín, le informó a la Secretaria de Gobierno que la sustancia encontrada dentro del vehículo, que había sido robado apenas horas antes, era urea, un químico utilizado como abono.
“Debido a eso, el DAS está haciendo una contramuestra. Queremos aclarar las cosas”, declaró López, quien explicó que por el momento no hay noticias de planes de la guerrilla, o cualquier otro grupo ilegal, para cometer atentados en la ciudad.
Respecto a la urea, el comandante de las Fuerzas Militares, el general Freddy Padilla de León, dijo en versiones de prensa que la sustancia —hallada en 20 bultos— sólo es peligrosa “si se mezcla con otros elementos para convertirlo en detonante”. “La urea no explota y no tiene ninguna peligrosidad”, aseguró por su parte López.
El hecho ha generado suspicacias entre algunos miembros de la administración Moreno, quienes extraoficialmente —y pidiendo reserva de sus nombres— creen que el hecho generó terror entre los ciudadanos “sin necesidad”.
En este punto, la Secretaria se declara “muy preocupada”: “No quiero entrar a evaluar lo que pasó. Hay que esperar a ver qué dice en el consejo de seguridad Felipe Muñoz, o el delegado que envíe el DAS. Eso sí, el hecho no deja de ser muy preocupante si se tiene en cuenta que la seguridad tiene dos componentes, uno subjetivo y otro objetivo. El subjetivo tiene que ver con la percepción de seguridad que tienen los ciudadanos”.