Los pasajeros del automotor de placas SIS811, al ver humo en el panel de control del automotor, entraron en pánico y rompieron dos vidrios del lado derecho del vehículo, para después saltar a través de la ventana.
Funcionarios de Transmilenio afirman que la accidentalidad del servicio se ha reducido en un 40% en el último año, y que esta falla eléctrica es sólo un hecho aislado, que fue a su vez agrandado por la reacción de los pasajeros, quienes buscaron la salida más rápida a través de las ventanas provocando que uno de ellos resultara herido en uno de sus brazos, con los vidrios fruto de la ruptura.
Transmilenio y el conductor del autobús se negaron a dar declaraciones oficiales de los acontecimientos.