Ana María Cuéllar, la hija de Javier Cuellar -el invidente atropellado- dijo que la empresa Transmilenio no hizo las gestiones que esperaban para acelerar el proceso de atención médica de su padre y posteriormente lo que tiene que ver con su funeral.
“TransMilenio con nosotros no se ha comunicado para absolutamente nada. Ellos no se han hecho cargo de caso, todo lo de la funeraria lo estamos haciendo por medio de unos seguros que tenía mi papá”, señaló.
Dijo que la empresa le advirtió que los beneficios de la póliza que ampara este tipo de accidentes toman tiempo para poder recibirlos, debido a los trámites que conlleva el cobro de la misma.
En el momento del accidente, Javier Cuellar se encontraba en la estación Centro Administrativo en la troncal de la calle 26. El hombre se ubicó junto a uno de los puntos de acceso hacia los articulados, pero al parecer la puerta estaba dañada y no había un mecanismo que le indicara que debía detenerse. Asomó su cabeza y uno de los buses lo golpeó.
Sus aseguran que en ese momento no había ni policía ni gestores de convivencia.