El joven de 22 años que fue atacado con ácido el pasado sábado, asegura que no guarda rencor hacia su agresor, pero si pide a las autoridades que lo capturen para que responda ante la ley.
Aunque todo su rostro terminó quemado por efecto del ácido, recibió una muy buena noticia, pues no perderá la visión.