“Se ha invertido una millonada en cámaras, en tecnología, y nada sirvió para impedir la entrada de los delincuentes al sitio más íntimo que es la propia casa”, comenta resignado e impotente el propietario del apartamento en el que al menos cuatro hombres ingresaron a la fuerza y se llevaron más de 20 millones de pesos en el barrio Colina Campestre en el norte de Bogotá.
En tan sólo dos minutos la banda ingresó a la propiedad ubicada a 50 metros de la portería y de nada sirvieron los sensores de movimiento y las tres cámaras que los dueños del inmueble habían instalado para evitar precisamente un robo.
La policía analiza los videos y está tras la pista de los ladrones que se presume son los mismos que tienen disparados los índices de inseguridad en el norte de la capital de la República.