Una recompensa de hasta $5 millones ofreció este lunes la Policía de Bogotá por información que les permita dar con los responsables del homicidio de un taxista, que el pasado viernes fue ultimado en el sector del Tintal, en el sur de la ciudad. (Lea: Taxistas, preocupados por la inseguridad en Bogotá)
De acuerdo con el coronel Dairo Puentes Bedoya, comandante operativo de la institución, en desarrollo de la investigación del crimen de Elías Ovalle, se ha logrado determinar que el taxista no murió en medio de un asalto, teniendo en cuenta que en su poder fueron halladas todas sus pertenencias.
“Se descarta el hurto. El señor contaba con todas sus pertenencias y según han declarado sus propios familiares, a él lo citan al punto donde fue ultimado y allí tiene una conversación con unas personas. Posteriormente, sucede el hecho”, declaró el uniformado.
Durante el fin de semana, los taxistas expresaron su preocupación por la inseguridad en la ciudad. Según el gremio, cada día aumentan los hurtos y las autoridades hasta ahora no toman medidas para protegerlos. Solo en la madrugada de este domingo se presentaron cuatro casos de hurtos.
Sin embargo, la Policía sostiene que se ha trabajado de manera articulada con los taxistas para combatir el hurto. Según el coronel Puentes, de forma coordinada, se han logrado atender 3.200 casos entre accidentes, hurtos y capturas en flagrancia.
En contraste, Hugo Ospina, presidente de la Asociación de Taxistas, asegura que los delitos que más los afectan son los atracos y el robo de autopartes de los vehículos. Agrega que, aunque se creó la Secretaría de Seguridad, el impacto de sus estrategias no se ha visto reflejado en el gremio.
Francisco Camargo, otro líder de los taxistas, comparte esta preocupación, pero agrega que hace un mes hubo en encuentro con la Policía, el alcalde Enrique Peñalosa y sus secretarios de Movilidad, Gobierno y Seguridad para crear estrategias que, entre varios aspectos, disminuyan estos índices. Sin embargo, pide celeridad, pues temen que crezca la lista de asesinados.
Camargo cuenta que en esta reunión le sugirieron a la Policía estudiar esta situación desde lo básico, creando un mapa donde queden registrados los lugares más peligrosos para los conductores de servicio público y así ubicar los controles policiales. De hecho, denuncia que el año pasado “los grupos de apoyo de forma insistente pidieron un puesto fijo en el sector de El Tintal, donde asesinaron al compañero hace dos días”.
Los taxistas se han convertido en un blanco recurrente de los delincuentes porque siempre cargan dinero y ahora, por las aplicaciones, tienen celulares de alta gama y tabletas. “Por eso necesitamos que nos escuchen, sobre todo en nuestras sugerencias porque nosotros somos los que sabemos cómo se mueve la noche en Bogotá”, agrega.
Para el líder eso, indiscutiblemente, afecta la prestación de sus servicios, pues cuando hay tantos casos de inseguridad, deben hacer la molesta pregunta “¿para dónde va?”. Aunque siempre se apoyan entre los conductores, a través de radio teléfono, “muchas veces no llegan a tiempo para socorrer a las víctimas”, advierte.