Como parte del plan de seguridad de Semana Santa, la Policía realizó una operación de control en las zonas hoteleras de Fontibón, Chapinero y Barrios Unidos, puntualmente a 32 establecimientos sobre los que existían una serie de quejas presentadas por turistas nacionales y extranjeros.
Producto de la acción oficial, se ordenó el cierre de 17 sitios de alojamiento, al descubrir irregularidades en su documentación o servicios de hospedaje o alimentación, que ponían en riesgo la integridad de sus huéspedes.
Por ejemplo, encontraron violaban las normas higiénico-sanitarias, al no tener forros antifluidos en sus colchones o sus almohadas, ni contaban con un adecuado aseo o mantenimiento a sus baños. De igual forma, algunos establecimientos favorecían el ejercicio de la prostitución.
A estos se suma que varios no tenían el Registro Nacional de Turismo o que no cumplían la función económica registrada ante la Cámara de Comercio. Por ejemplo, algunos con autorización para prestar el servicio de hotel, permitían el alojamiento por horas, y los que sí podían prestar ese servicio, permitían estadías por días.
“Nos concentramos en estas localidades, teniendo en cuenta las quejas y luego de verificar con las alcaldías locales, Viceministerio de Turismo, Cuerpo de Bomberos y la Secretaría de Salud fue que verificamos las condiciones que llevaron a su cierre temporal”, dijo el capitán Arley Farigua, Jefe Policía de Turismo de Bogotá.
El uniformado explicó que los propietarios, fuera de tener que pagar una multa cercana a los $800.000, deben tener cerrados sus negocios entre tres y 10 días, tiempo para que tomen las medidas correctivas necesarias.
“Esta es la oportunidad para invitar a los ciudadanos a verificar el Registro Nacional de Turismo de los sitios donde se van a alojar, el cual debe de estar exhibido en un lugar visible y puede verificarse mediante la plataforma del registro único empresarial (RUES) antes de contratar un servicio turístico”, concluyó el capitán.