Algunos de los estudiantes que fueron acusados por Gina Parody y otros congresistas durante los últimos días de “terroristas” irrumpieron este miércoles en las instalaciones del Concejo de Bogotá. Eran las 12 del mediodía. En el recinto los concejales debatían sobre la situación de seguridad de la Universidad Distrital.
Unos apoyaban las declaraciones dadas en días pasados por el rector de la institución, Carlos Ossa Escobar, de respetar el derecho a la libre expresión de los jóvenes; otros, poniendo en duda la capacidad de éste para tomar las riendas de una universidad en la que según unos videos que circulan en internet existen grupos subversivos, pedían que se tomaran medidas.
El debate, al que los estudiantes no les fue permitido ingresar, había comenzado a las 10 de la mañana con la intervención del concejal Felipe Ríos, quien decidió encapucharse para, según él, mostrarle al rector Ossa la desconfianza que producen las capuchas. Con el micrófono en la mano el concejal expuso el caso de la estudiante Deamar Herreño, quien hace 10 meses tuvo que abandonar sus estudios en la Distrital, pues fue tildada de terrorista por algunos de sus compañeros.
La ligereza del rector para manejar la situación de la universidad y las declaraciones de la directora del DAS, María Pilar Hurtado, quien aseguró que habían encontrado informaciones en un computador de Iván Ríos que demostraban que la guerrilla estaba utilizando a la Federación Estudiantil Universitaria y a la Federación Estudiantil Secundaria para llegarles a los estudiantes universitarios del país, fueron los temas expuestos por Ríos después de su denuncia.
Mientras tanto, en la calle 26 se aglomeraban los estudiantes que planeaban llegar hasta el Concejo de Bogotá en apoyo de Ossa. Con su caminar repetían una y otra vez: “¡Terrorista el Estado que desaparece y asesina!”. En la plazoleta interior del Concejo la alumna Herreño, de la que el concejal Ríos había hablado, se lamentaba de haber denunciado su caso. “No soy lo que dicen los que se encapuchan. Tengo miedo, a mí me han amenazado y lo peor es que no soy la única que está pasando por esto”, decía.
En el recinto los concejales del Polo argumentaban sobre la importancia de que en los centros educativos se permitiera el debate y la libertad de expresión. Al mismo tiempo, en las calles cercanas al Concejo los policías de tránsito y los agentes del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios) se preparaban para el caso de que la pacífica protesta terminara en disturbios.
Entre cuchicheos se les informó a los concejales que los estudiantes habían llegado, que eran más de 500 y que habían acordonado todo el edificio. Comenzaron las miradas y dos funcionarios de la Secretaría de Gobierno, que habían acompañado a los estudiantes en la marcha, les avisaron a la secretaria Clara López y al subsecretario de Seguridad, Andrés Restrepo, que los enfurecidos estudiantes estaban justo frente a ellos.
Los gritos llegaban hasta al recinto. Acto seguido se le dio la palabra al rector Ossa. En su discurso Ossa Escobar dejó en claro que nunca se había reunido con estudiantes pertenecientes a las Farc, que respetaba el derecho a la libre expresión de los jóvenes y que no creía que la universidad tuviera que aplicar mecanismos represivos para evitar la expresión de las ideas.
“Los muchachos se encapuchan por temor a que los señalen. En este país han capturado y desaparecido estudiantes por sus ideas. Como rector no puedo suponer que todo encapuchado sea un terrorista”, dijo Ossa.
Los pocos representantes de la Universidad Distrital a los que les fue permitido el ingreso al debate aplaudieron y apoyaron con gritos al rector. En el recinto algunos concejales decían en voz alta que no se podía comenzar a perseguir a los muchachos. El concejal Jorge Durán pidió la palabra y una vez más recordó el episodio en el que Carlos Ossa fue detenido con un cigarro de marihuana varios años atrás. “Si las directivas no son educadas, cómo quieren que sus estudiantes lo sean”, dijo.
Entre tanto, los protestantes, desconociendo lo que sucedía en el debate, reiteraban su apoyo al rector y aseguraban mediante cantos, panfletos y pancartas que ellos no eran los terroristas ni los violentos, que sus armas no eran los fusiles, sino los lápices y los libros, y que las revelaciones de Gina Parody eran otro de los muchos estigmas hacia los estudiantes de las universidades públicas. A la protesta también se unieron los jóvenes de las universidades Nacional, Pedagógica y Colegio Mayor de Cundinamarca.
Para terminar su intervención, Carlos Ossa hizo referencia a unas palabras del presidente Álvaro Uribe, quien alguna vez dijo que en Colombia todavía no existía una democracia madura. “Si en este país tuviéramos una democracia como la europea no se darían este tipo de debates, porque ante todo la libertad de expresión sería un derecho. A mí no me pueden juzgar de subversivo ni mucho menos de patrocinar la lucha armada en este país”, aseguró Ossa al final de su intervención.
Entonces sonrió con ironía, miró de reojo al concejal Durán, volvió a sonreír e hizo un gesto de incredulidad que no necesitaba traducirse.
Movimientos estudiantiles
MJB (Movimiento Juvenil Bolivariano). Estudiantes seguidores de las Farc, muy cercanos a Piedad Córdoba y al senador Jorge Robledo, apoyan a Hugo Chávez y la lucha armada. Actualmente, se oponen a las reformas de la Nacional, el traslado de la UPN, los convenios interinstitucionales y las acreditaciones de la universidad. Junto a los del Ira organizan pedreas y movilizaciones en la 30 y la 26. Los del MJB hacen muchos grafitis y son los que inician los bloqueos. Son fuertes en las facultades de ciencias humanas, derecho y ciencias políticas y sociales, ciencias naturales y artes.
IRA (Movimiento anarquista). Son ultrarrevolucionarios, promueven la anarquía total y son cercanos al MJB (juntos, pero no revueltos). Con cualquier excusa hacen paro o pedreas (desde las peleas de los indígenas hasta la revolución en Nepal). Generalmente se reúnen en la plaza Che completamente encapuchados, se cubren hasta los zapatos, y allí lanzan papas para llamar la atención. Normalmente, luego de un acto en la Che o en la Playita (parque de césped al lado de la Che), hacen pedreas en la 26 o pupitrazos en la 30.
Juco (Juventudes Comunistas). Movimiento comunista en vía de extinción. Apoyan el paro y las movilizaciones estudiantiles. Los de la Juco son “café con leche”, porque como miembros del Partido Comunista hacen parte del Polo Democrático Alternativo. Son cercanos a las Farc y al Eln.
Mujeres Rojas (grupos feministas de ultraizquierda). Ellas apoyan los paros, las pedreas y las movilizaciones estudiantiles. Las mujeres que se desnudaron frente al Uriel Gutiérrez (edificio de la Rectoría) eran de Mujeres Rojas.