Dos días después de la muerte de Isaac Sánchez, el menor de 14 años que murió tras inhalar una extraña mezcla, al parecer polvo de extintor, chirrinchi -ron que se destila de alambiques clandestinos- y marihuana, habló el papá del adolescente y dijo que su hijo fue obligado a consumir dicha sustancia y que no es ningún drogadicto como se ha afirmado.
Jairo Sánchez, en diálogo con Caracol Radio, explicó que su hijo, quien estudió en el colegio Marco Fidel Suárez durante varios años jamás recibió un llamado de atención por parte de las directivas del plantel y que él tampoco recibió nunca una comunicación en la que le advertían de algún problema de mala conducta.
Dijo también que una vez se presentó el suceso de la intoxicación su hijo estuvo 50 minutos esperando que lo trasladaran al Hospital El Tunal, ubicado a pocas cuadras del colegio, y que cuando llegó al centro médico no había nada que hacer, pues ya estaba sin signos vitales.
El padre del adolescente, víctima de este consumo, cuestionó que los profesores no se hubieran dado cuenta que 22 alumnos estaban consumiendo drogas dentro del aula de clase. “Allá venden droga e intimidan a los estudiantes para que compren”.
Algunos padres de familia han dicho aseguran que los menores que tienen problemas de drogadicción y que consumen alucinógenos dentro y fuera del colegio amenazan por redes sociales, principalmente por Facebook, a quienes no lo hacen y los intimidan diciendo que los “chuzan si llegan a abrir la boca y se van de sapos”. Aseguran que el problema de droga es muy preocupante y piden a las directivas del colegio mayores controles para evitar que hechos como este sigan sucediendo.
Una persona envió un correo electrónico a varios medios de comunicación asegurando que es profesora del colegio Marco Fidel Suárez y señaló que el joven fallecido ya tenía varias conductas cuestionables pero, según ella, no se hizo nada “por la permisividad del rector Marco Aurelio Pardo Granados y del coordinador de convivencia Hector Mozzo”.
El correo dice: “Soy docente del colegio Marco Fidel Suárez. No doy mi nombre porque el rector nos prohibió hablar de esto. Pero lo hago porque sé que las directivas del colegio no van a decir la verdad (…) el estudiante fallecido era un muchacho repitente y además drogadicto conocido por todos en el colegio. Los dos estudiantes que les vendían la droga también eran repitentes y además expendedores también conocidos (…) lo que pasó el martes 11 de agosto es solo la consecuencia de algo que se venía venir desde hace mucho tiempo (…) Lo peor es que no es el único caso, hay muchos más estudiantes que venden droga, que la consumen, que han sido reportados por los docentes y las directivas no hacen absolutamente nada. La cosa nunca pasa de llamar al acudiente que tampoco hace nada”, finalizó.
22 menores resultaron intoxicados tras inhalar la extraña mezcla que es materia de investigación por parte de las autoridades.