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Parqueaderos piden libertad tarifaria

Hasta junio, el Distrito trabajará en la definición del valor de la unidad tarifaria.

16 de marzo de 2009 - 06:00 p. m.
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Tres meses después de que el Concejo aprobara el proyecto según el cual los parqueaderos de Bogotá deberán cobrar sus tarifas por minutos y no por cuartos de hora, los empresarios de los parqueaderos siguen manifestando su inconformidad frente a la medida. Aunque acatarán lo que reglamente el Distrito, consideran que esta norma desconoce los costos operativos que cada establecimiento debe asumir como empresa.

Fernando Dueñas, presidente de Acopar, asociación que reúne a 12 empresas que prestan el servicio de estacionamiento en la ciudad, señala que cuando se habla de parqueaderos se piensa únicamente en las tarifas, pero se deja de lado el rol que estos establecimientos juegan en beneficio de la ciudad, al brindar “seguridad para los usuarios, generación de empleo y, fundamentalmente, apoyo a la movilidad”. Por eso el gremio pide que el Distrito los tenga en cuenta como aliados y les dé estabilidad jurídica.

Dueñas asegura que, desde hace tres años, cuando se aprobó un techo para las tarifas de parqueo, se ha desincentivado la construcción de nuevos estacionamientos y muchos lotes han debido cerrar. Acopar alega que en ninguna parte del mundo se regulan simultáneamente la unidad tarifaria y su precio. Su propuesta es “que se establezca un esquema de cobro progresivo y que exista libertad tarifaria, para que sean  la oferta y la demanda las que establezcan el precio a pagar”.

Por su parte, el concejal Andrés Camacho, quien fuera el ponente del proyecto, asegura que éste no busca nada distinto “a que se pague lo justo”. Según Camacho, un estudio que su equipo adelantó para respaldar su propuesta demostró que los propietarios de los parqueaderos ganan $20.000 millones al año aproximadamente por cuenta de las fracciones que no son usadas, es decir, “de las que se pagan cuando uno parquea 16 minutos y le cobran 30”, puntualiza Camacho.

Dueñas señala que en este debate no se puede desconocer que detrás de la prestación del servicio hay una empresa que debe correr con unos costos de operación. “Los efectos de comprar pan y vender pan son negativos, por eso si efectivamente se va a imponer la medida del cobro por minuto, esperamos por lo menos que la tarifa corresponda a los factores que interfieren en la operación del negocio: costo de la tierra, prestaciones sociales, los servicios públicos y de hecho la tecnología, porque en eso también se ha invertido”.

Camacho precisa que la propuesta en ningún momento busca acabar con el sector y explica que la fórmula tarifaria que él propuso incluye tres variables, una de las cuales es la demanda zonal, que tendrá en cuenta el valor del metro cuadrado por zona para que haya proporcionalidad en el cobro del minuto. También se tendrá en cuenta el tipo de parqueadero (los que tienen disposiciones técnicas para su operación y los que simplemente son lotes) y el tipo de vehículo, “pues es ilógico que una moto tenga que pagar lo mismo que una camioneta”, señala el concejal Camacho.

Actualmente el Distrito conoce la postura del gremio de los empresarios de parqueaderos y analiza los puntos en una mesa de concertación formada por las Secretarías Distritales de Movilidad, Planeación y Gobierno, que además elaboran los estudios previos a la determinación de la tarifa de estacionamiento por minuto. Hasta junio tiene plazo el Distrito para expedir un acto administrativo que defina el valor del minuto y la fecha de entrada en vigencia de la norma.

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