La polémica propuesta del alcalde electo, Gustavo Petro, de llevar la primera línea del metro hasta Suba, formando así una especie de herradura con el sistema de transporte, quedó temporalmente aplazada y llegará hasta la 127, de acuerdo con el trazado original. Así lo decidieron ayer el mandatario entrante y la alcaldesa (e) Clara López, con el fin de no afectar las finanzas de la ciudad ni alargar más el cronograma estipulado.
Sin embargo, la propuesta de Petro no quedó del todo descartada. En la reunión sostenida en la Alcaldía también acordaron analizar la posibilidad de poner en marcha un tren más liviano hasta la calle 170 para en el futuro conectar la ciudad con el tren de cercanías.
Por ahora, lo discutido en el encuentro, en el que se notó total disposición de ambas partes para llegar a puntos comunes, es sólo un preacuerdo. La decisión en firme respecto a la primera línea del metro se tomará cuando Petro se reúna a discutir el tema con el Gobierno Nacional. Finalmente, serán los estudios técnicos los que determinarán si es viable la propuesta del nuevo alcalde.
El tren liviano, que estaría financiado en un 70% por el Gobierno, sería complementario al corredor verde propuesto por la alcaldesa (e) Clara López, con el que se busca dar solución al problema de movilidad de la carrera séptima. En cuanto a la posibilidad de llevar el metro hasta Suba, Clara López anunció que se podría tener en cuenta para una segunda línea del metro.
Según Petro, con este sistema, al contrario de lo que se temería, no se generarían sobrecostos para la ciudad y el Distrito podría ahorrarse una suma cercana a los US$80 millones por kilómetro. Tampoco se requerirían nuevos estudios.
En el encuentro, en el que participaron el gerente de la campaña de Petro, Carlos Simancas; Daniel García Peña, y la experta en usos del suelo, María Mercedes Maldonado, se discutieron otros temas cruciales para Bogotá como el futuro del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), justo cuando se analiza si es posible hacerle una modificación especial, y la licitación de recolección, barrido y limpieza.
Acerca del POT, coincidieron en que es necesario conformar una comisión jurídica que examine las opciones para modificarlo cuando restan sólo dos meses de gobierno y que determine lo más apropiado para la ciudad. Y en cuanto a la licitación de recolección, barrido y limpieza, a la que Petro calificó como una piedra en el zapato y un desacierto de la administración actual, Clara López se comprometió a verificar si hay algún conflicto de intereses en dicha adjudicación. La propuesta de Petro es que no se continúe el proceso y que durante el plazo de urgencia manifiesta su administración pueda diseñar un nuevo modelo enfocado al empoderamiento de los recicladores y el aprovechamiento de los residuos.
Aunque no discutieron pormenores del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) ni estrategias para mejorar la seguridad, Petro señaló que se tomarán decisiones importantes en cuanto a la reducción de tarifas de transporte, pero que sólo las dará a conocer el 1° de enero, día de su posesión, y que está analizando la creación de una Secretaría de la Seguridad con recursos del actual Fondo de Seguridad.
A propósito del SITP, cinco tipos de buses compondrán su flota que el año entrante comenzará a operar. Su presentación en sociedad se realizó ayer, en la V Feria Movilidad y Transporte.