Gustavo Petro, destituido hace pocos días por el procurador general, Alejandro Ordoñez, dijo prefiere que sea la ciudadanía quien decida su futuro político y «no un funcionario administrativo».
«Estamos listos, vamos a las urnas. Queremos que la población vaya a las urnas y que decida el futuro de la Bogotá humana», dijo Petro a la prensa tras mantener una reunión en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington.
Petro se refería a su polémica destitución e inhabilitación por 15 años para ejercer cargos públicos que le impuso el procurador colombiano, en un proceso administrativo por la supuesta mala gestión que hizo hace justamente un año de una crisis en el sistema de recolección de basuras de Bogotá.
El destituido alcalde de Bogotá convocó miles de simpatizantes a su ideología política la semana pasada, dejando claro su rechazo a la decisión tomada por el procurador general, Alejandro Ordoñez.