Durante un encuentro entre los comandantes de Policía de las localidades de la ciudad y el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, el mandatario les recordó que se viene una transición de una Policía del conflicto armado a una para resolver las nuevas conflictividades sociales.
“Ahora que vamos para un posconflicto vamos a tener un regreso de la Policía del campo a la ciudad. Una Policía más civil, menos militarizada. La importancia de la Policía va a ser mejor que antaño, esperamos que ese cambio se produzca”, dijo Petro.
“Ahora lo que se viene es que el conflicto cambia de forma, se pasa a una conflictividad social menos violenta. La Policía actúa en medio de la desigualdad social allí en los barrios populares, allí en donde se generan fenómenos sociales que el Estado tienen que atender”, afirmó el mandatario.
“La nueva Policía debe tener más presencia, con desplazamientos a entornos de familias desintegradas, con un evidente olvido estatal. Allí se incuban los nuevos factores de la violencia por la exclusión. La nueva conflictividad es la que hay que atender, es el nuevo contexto para la Policía urbana y ciudadana”, agregó.
“Hoy en Bogotá tenemos una tasa de 17 asesinatos por cada 100 mil habitantes, hay una caída en dicha tasa que aún tenemos que mejorar. El conflicto armado crea la existencia de un enemigo, con dinámicas propias que no sirven para resolver los nuevos conflictos de la ciudad”, subrayó.
“Lo fundamental es la vida y hay que priorizar en ello. Queremos una Policía para la vida y no para la muerte. Estamos estudiando un sistema de premios por ganancias en vida, avanzando en los micro territorios. En el mundo encontramos una juventud excluida por razones religiosas, sexuales o étnicas. Tenemos que mirar al joven con otra óptica. Podemos tener sociedades más democráticas, más equitativas al no ser excluidas. Esos son los retos que se nos vienen”, concluyó Petro.