Tenderos, asociaciones, gremios e industriales se reúnen para hablar de los compromisos que adquirirán para controlar la venta y consumo de licor en Bogotá.
La Administración Distrital, en cabeza del alcalde Gustavo Petro, estudia la posibilidad de ampliar la restricción de venta de licores en tiendas a otras zonas de Bogotá o de levantarla en otras donde permanece la aplicación dependiendo de su comportamiento.
El secretario de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramillo, y su equipo de trabajo junto con los comandantes de la Policía Metropolitana y los alcaldes locales estudian alternativas ante la respuesta positiva que se viene presentando en las localidades donde aplican la medida.
Es de recordar que el viernes pasado, luego de una reunión entre Administración, gremios, asociaciones y tenderos, el secretario de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramillo, confirmó que una de las causas de estas protestas que se han presentado es debido a que no se ha entendido la esencia del Decreto 330 y se ha distorsionado.
“Se ha distorsionado totalmente el Decreto 330. Las tiendas no son ni tabernas, ni cantinas y por tal motivo tiene que haber una modificación sustancial de este tema”, agregó.
Confirmó que discotecas, bares, galleras, billares y canchas de tejo no tienen ningún tipo de restricción, igual que las cigarrerías y supermercados.
Quien tiene restricción es la tienda que vende licor y alimentos y es a quien se le restringe por dos horas: es decir, que deben cerrar sus establecimientos a las 9 cuando antes se hacía las 11 de la noche.
Actualmente, el decreto aplica en las localidades de Usme, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Bosa, San Cristóbal, Tunjuelito y Suba.
Del 12 al 14 de julio se registraron 15 homicidios, mientras que entre el 2 y el 4 de agosto, con la medida implementada, se presentaron solo 7 casos, según la Policía Metropolitana de Bogotá.